Disfruta del éxito: convierte tus deseos en objetivos

deseosLas cosas no se consiguen por arte de magia o gracias a la suerte, al menos en el 99,99% de los casos. Uno puede desear algo con todas sus fuerzas pero si no pone los medios para conseguirlo nunca lo alcanzará, Ahí estriba la diferencia entre deseo y objetivos. El deseo está ahí, en el mundo de las ideas, pero sólo es alcanzable cuando se convierte en un objetivo y se trabaja para conseguirlo. Parece algo obvio, pero el día a día está lleno de casos en los que las personas confundimos los deseos con los objetivos. Veamos algunos ejemplos.

Mi vecino Luis desea llevarse mejor con los demás. Le gusta pasar el tiempo con otros vecinos, y como es tímido, se siente más sociable cuando bebe. Por ello, se pasa el día en los bares tomando cervezas junto a los vecinos que pasan por el bar en uno u otro momento del día, pero él siempre está. Cuando llega la noche su mujer se enfada con él por su ebrio estado. Los vecinos que comparten cervezas con él, critican a sus espaldas su “mal beber”, aunque se compadecen de “su problema con el alcohol”.  Paradojas de la vida, Luis desea sociabilizarse pero no hace otra cosa sino beber para conseguir su objetivo.

Juan tiene el firme deseo de dejar de fumar. El deseo es firme porque desea dejar el tabaco desde hace más de 20 años. En una ocasión lo consiguió, y como vio que era fácil volvió a fumar. Hoy, a pesar de la intensidad del deseo, Juan no ha convertido su deseo en un objetivo, por tanto no hace nada más que seguir deseando. (lo tengo que dejar!).

A inma le sobran 20 kilos. No es una cuestión de estética sino de salud. Desea perder peso con tantas fuerzas que ha hecho 30 dietas, incumpliendo todas ellas, por supuesto. Inma parece tener un problema de mantener su deseo como objetivo por el que hay que esforzarse con tesón.

Raquel desea aprender inglés con toda su alma porque eso le abrirá puertas laborales. Sin embargo, no se ha apuntado a ningún curso, ni ha pensado en ninguna actividad que le permita aprender el idioma. Su deseo no se ha convertido en objetivo.

La empresa SaludPan desea incrementar las ventas mediante su página web. Sin embargo, no lo ha convertido en objetivo a planificar, ni considera la posibilidad de hacer nada para aumentar las ventas por web. Su deseo no está acompañado de una planificación por objetivos.

Son sólo algunos ejemplos de que algo tan obvio no es, ni mucho menos, tan frecuente. Hemos de recordar que para conseguir el éxito no es suficiente con desearlo, sino que es necesario convertir el deseo en un objetivo, y hacer cosas, con voluntad y tesón, para conseguirlo.   ¿Y tú?, ¿ya has convertido tus deseos en objetivos?.

Guía para no sentirse solo en un mundo interconectado.

soledad

El ser humano es un ser social por naturaleza. Necesitamos relacionarnos con otros para vivir en armonía. Sin embargo, los embates de la vida a veces pueden conducirnos a sentirnos solos a pesar de estar unidos a un tejido universal del que todos y todo formamos parte. Si aún así nos sentimos solos estamos ante un síntoma que refleja que no entendemos esa conexión universal y que por tanto,  nos percibimos como separados del resto.

Las personas que experimentan de esta forma la soledad sufren tristeza, desasosiego, desesperanza, autocompasión, ira o culpabilidad.  Todas ellas emociones negativas y que nos apartan del camino del equilibrio emocional. Frente a estas emociones, tal vez debamos practicar los tres elementos anti-soledad:  La toma de conciencia, la aceptación, y la conexión.

La toma de conciencia.   Tome unos minutos de reflexión, preste atención a las sensaciones de su cuerpo, a su respiración, a la tensión/distensión de sus músculos. Intente expirar el doble de lento que cuando inspira. Haga su respiración cada vez más profunda, e intente aflojar los músculos de la cara y esbozar una pequeña sonrisa.

Fíjese ahora en sus pensamientos. Sus pensamientos crearán su realidad, así que tome conciencia de ellos, y evalúe si sus pensamientos son los mejores para alcanzar la realidad que persigue. Si no es así, piense diferente.

Aceptación. Muchas personas  tratan de huir de la soledad, bien durmiendo, bebiendo, drogándose, o entreteniéndose con la tv. No huya de esta situación. Compréndala y acéptela. Todos en algunos momentos de nuestra vida tenemos poca o ninguna compañía. ¿es eso tan malo?. Absolutamente no. Siempre estamos conectados con aquellas personas que forman parte de nuestro pasado y de nuestro presente. A ellas podemos recurrir mediante una reflexión sincera, acerca de cómo abordarían ellas los problemas.  Aunque estés sol@, pensar en los demás nos conecta al mundo al que pertenecemos, pues nunca estamos solos. Puede que no seamos autosuficientes, y que necesitemos la ayuda de los otros, pero eso no es estar solos.

Conexión. Piensa que existen millones de personas en el mundo que también se sienten equivocadamente solos.  Busca a algunas de esas personas y comparte tus experiencias.  Tira de agenda de contactos del teléfono, de tus correos electrónicos, o de tus redes sociales…. comunícate con la gente sin ser autocompasivo. Piensa en los demás y los demás pensarán en tí.  Mándales un abrazo, o aún mejor, queda para dárselo. Permítete  conectar realmente con los demás y te ayudará a sentirte emocionalmente más fuerte y parte del mundo.

Baltasar Santos