Beneficios de beber agua, te o infusiones calientes.

4a9¿Cuáles son los beneficios de beber agua caliente?

El agua es esencial para nuestra salud. Beber suficiente agua ayudará a la correcta hidratación de nuestra piel, músculos y articulaciones. El agua ayuda a las células del cuerpo a absorber los nutrientes y combatir las infecciones. Sin embargo, si además de beber agua, la bebemos caliente los beneficios pueden ser muy superiores.

La literatura médica popular está llena de historias de cómo el agua caliente puede mejorar la salud, pero los investigadores apenas han comenzado a analizar los beneficios de beber agua caliente. En este post analizamos ocho de los beneficios potenciales y las teorías que los avalan, tal y como explican en “Medical News Today

1. Digestión más saludable

Se dice que el agua caliente es una forma fácil de mejorar la salud. Cuando una persona no bebe suficiente agua, el intestino delgado absorbe la mayor parte del agua que se consume a través de la comida y la bebida, lo que causa deshidratación y puede dificultar la defecación.

La deshidratación crónica puede causar el estreñimiento crónico correspondiente. Este estreñimiento puede hacer que los movimientos intestinales sean dolorosos y puede causar otros problemas, como hemorroides e hinchazón.

Beber agua caliente ayuda a descomponer los alimentos más rápido que beber agua fría o tibia. Reduce el riesgo de estreñimiento favoreciendo deposiciones más regulares.

2. Desintoxicación del cuerpo

Cuando el agua está lo suficientemente caliente como para elevar la temperatura corporal de una persona, puede causar sudoración. La sudoración expulsa toxinas y  ayuda a limpiar los poros.

3. Mejora de la circulación

El agua caliente es un vasodilatador, lo que significa que expande los vasos sanguíneos y mejora la circulación. Esto puede ayudar a los músculos a relajarse y reducir el dolor.

4. Pérdida de peso

La investigación siempre ha apoyado la idea de que beber más agua puede ayudar a una persona a perder peso. Esto puede deberse en parte a que el agua potable aumenta la sensación de plenitud. El agua también ayuda al cuerpo a absorber nutrientes y elimina los desechos.

Un estudio publicado en 2003 encontró que pasar de beber agua fría a agua caliente podría aumentar la pérdida de peso. Los investigadores descubrieron que beber 500 ml de agua antes de una comida aumentaba el metabolismo en un 30 por ciento.

5. Reducción del dolor

El agua caliente mejora la circulación y también puede mejorar el flujo sanguíneo, particularmente a los músculos lesionados. Aunque ninguna investigación ha relacionado directamente el consumo de agua caliente con el alivio del dolor, el consumo de agua caliente puede ofrecer cierto alivio interno del dolor, aunque es importante tener en cuenta que el calor también puede agravar la hinchazón.

6. Combatir los resfriados y mejorar la salud de los senos

El calor aplicado a los orificios nasale alivia la presión causada por los resfriados y las alergias nasales, y ayuda a destaparlos.

Beber agua caliente ayuda a que las mucosas se muevan más rápido, estimulándose la tos y la nariz para ser más productivo.

7. Fomentar el consumo de café y té

Cuando se mezcla con café o té, el agua caliente puede ofrecer beneficios adicionales para la salud. El café y los tés con cafeína pueden deshidratar el cuerpo, especialmente a altas dosis, pero también ofrecen algunos beneficios para la salud cuando se toman con moderación.

Una investigación ha encontrado un vínculo entre el consumo moderado de café y un riesgo reducido de la enfermedad de Parkinson, algunos cánceres, diabetes tipo 2, algunas enfermedades hepáticas y problemas de salud cardíaca.

El té puede reducir el riesgo de apoplejía, enfermedad cardíaca, diabetes tipo 2 y enfermedad hepática. Algunos estudios han relacionado el té con un riesgo reducido de cáncer, pero los resultados no son concluyentes.

8. Reducción del estrés y la ansiedad

Una taza de agua caliente puede ayudar a las personas a manejar el estrés y la ansiedad. Algunos estudios han encontrado que el consumo de líquidos calientes, como el té y el café, pueden reducir el estrés y reducir los síntomas de ansiedad.  Algunos de los efectos pueden ser debidos  a la cafeína o a la teína, pero sin embargo, el calor también juega un papel importante en la mejora del estado de ánimo.

Conclusión

El agua caliente no curará ninguna enfermedad, pero mejora tu salud.

¡A calentar agua para hacer un te!

Autolesiones: cuando el sufrimiento no es físico.

autolesionesLa autolisis es una práctica en la que la persona trasforma su dolor emocional en un dolor físico que es más fácil de enfrentar. Las autolesiones son una de las formas que utilizan algunas personas para darle un sentido al sufrimiento y conseguir localizar este sufrimiento en el mundo físico.

Las consecuencias del daño auto-inflingido no se reducen a las secuelas físicas, también hay consecuencias emocionales, menos visibles, pero normalmente más profundas y permanentes en el tiempo. Consecuencias que precisamente hacen que la persona reincida en las conductas autolesivas, empezando normalmente por cortes o heridas superficiales y aumentando la intensidad, la frecuencia y la profundidad.

Entre las autolesiones más habituales encontramos cortes, quemaduras, golpes, arañazos, arrancarse el cabello o incluso consumir drogas o sustancias nocivas para la salud. Si bien pueden aparecer en cualquier momento de la vida es más probable que sucedan durante la adolescencia, esa etapa tan fuertemente ligada a las emociones y los cambios hormonales.

Hay que tener en cuenta que la ayuda que la persona necesita no es la supresión de la conducta autolesiva. Ésta es necesaria, pero su eliminación solo supone la desaparición de un síntoma no del problema en si.

A diferencia de los intentos de suicidio (que buscan acabar con la vida y el sufrimiento), las autolesiones provocan dolor y son una distracción o una “vía de escape” a los problemas. En muchos casos también puede tratarse de un castigo por algo malo que supuestamente haya hecho la persona. Entre los principales motivos encontramos:

Llamar la atención: la autolesión puede ser una manera de recabar atención a través de los daños, en este caso no se busca el dolor sino el hecho de que las marcas sean visibles para realmente despierten empatía.

Amenazar: la auto-lesión también puede parecer en forma de amenaza. La persona que se autolesiona o amenaza con hacerlo quiere que su comportamiento sirva para doblegar la voluntad de otros, en una forma de chantaje emocional realmente perniciosa.

Castigarse: la autolesión suele estar presente si hay baja autoestima, culpa, sentirse responsable por una situación puntual, odiarse o rechazarse a uno mismo, etc.

Escapar a los problemas emocionales: el dolor se convierte en una forma de desviar la atención de un dolor interno mucho más fuerte, invasivo y persistente. El dolor físico sirve para interrumpir un ciclo de pensamientos negativos, de manera que nuestro cerebro tenga que centrarse en el daño físico.

Creer que se tiene el control: muchas de las heridas que nos causan escapan a nuestro control y nos trasladan una gran sensación de vulnerabilidad. Así, las autolesiones pueden funcionar como una forma de controlar este daño o parte de él.

Sentirse vacío: la falta de atención de la familia, el abandono de los padres, el divorcio, una decepción amorosa o la carencia de afecto en la infancia pueden dar lugar a un sentimiento de vacío que nos produzca la necesidad de sentir algo definido, aunque sea dolor.

Como hemos dicho anteriormente, las auto-lesiones no son una enfermedad mental, en todo caso son un síntoma de que hay una causa, un problema. Así, si atacamos el síntoma de forma aislada podemos reforzar su aparición e, incluso en el caso de que logremos que desaparezca, siempre quedará latente la causa que ha producido el síntoma.

De esta manera, lo mejor antes de practicar cualquier intervención es conseguir que la persona acuda a un especialista que sitúe a la conducta autodestructiva en su contexto mental, facilitando así la intervención y el ataque directo sobre la causa.

Baltasar Santos

 

 

La alcalinidad de nuestro organismo ¿evita el cáncer?

En este post me voy a apartar un poco de los temas relacionados con psicología, para hablar del cáncer, ese conjunto de enfermedades que siguen siendo investigadas (y por cierto aprovecho para reivindicar más apoyo económico para la investigación).

Sigue existiendo gran controversia acerca de las razones principales que desarrollan cáncer, y seguramente, en su desarrollo juegan un papel importante la herencia genética pero también el ambiente. Según el Dr. Otto H Warburg, (premio nóbel en 1931) el cáncer es causado por el alto déficit de oxígeno en el cuerpo.

Se trata de una explicación simple, si el cuerpo tiene una deficiencia de oxígeno, nuestro organismo se vuelve ácido y comienza a desarrollar células cancerosas. También descubrió que las células cancerosas son anaeróbicas y no pueden prosperar con altos niveles de oxígeno o cuerpos alcalinos.

Warburg dice que las células cancerosas no pueden sobrevivir sin oxígeno, y que una célula normal, si se queda con un 35% de oxígeno durante 48 horas, puede volverse cancerosa. Además, los alimentos que consumimos, a menudo, determinan los niveles de pH en el cuerpo y los equilibra.

Nuestro cuerpo requiere un equilibrio y nivel alcalino de 7.365. Los niveles de pH ácidos por lo general se deben a la dieta poco saludable y a muchas toxinas y alimentos formados por ácidos que las personas consumimos o inhalamos a menudo: tabaco, contaminación, alimentos…

Las células y todas sus actividades normales pueden ser interrumpidas con un nivel de pH desequilibrado, y eso puede desarrollar enfermedades como osteoporosis, enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes, incluso también se acelera el envejecimiento.

Muchas bacterias, virus y parásitos pueden vivir en nuestro cuerpo. Sin embargo, podemos luchar contra estas infecciones si nuestro ambiente es alcalino. “La acidez en nuestro cuerpo nos puede causar muchos problemas”  dice Robert O. Young en su libro, “El milagro del pH”.

Lo más importante para mantenerte saludable es el equilibrio del pH y ambiente alcalino de nuestro cuerpo.

Por todo ello, algunas páginas especializadas en medicina alternativa proponen una simple receta para propiciar la alcalinidad de nuestro organismo:

  • 1/3 cucharadas de bicarbonato de sodio
  • 2 cucharadas de jugo de limón fresco o vinagre de sidra de manzana orgánico

Los dos ingredientes se deben poner en un bol. Espera hasta que empiecen a burbujear y añade más y más bicarbonato de sodio hasta que cese la efervescencia. Vierte la mezcla en un vaso de agua.  Consúmela tan pronto como la prepares. Esto crea un ambiente alcalino en nuestro cuerpo y neutralizaría los niveles de pH.

En fin, me ha parecido tan simple e interesante, que he decidido compartirlo con todos ustedes. Dejo claro que no soy ningún experto en oncología y por ello, ustedes pueden contrastar la fuente, sus médicos y comprobar por si mismos el contenido de este post.

Fuente: http://healthylifestylebase.com/

Una buena siesta previene el infarto

siestaLa siesta es buena para la salud, especialmente para las personas que sufren de hipertensión. En pacientes hipertensos, la siesta puede ayudar a disminuir la presión arterial y prevenir un ataque cardíaco futuro. Así lo demuestra la investigación llevada a cabo por la Sociedad Europea de Cardiología y presentado en una conferencia internacional en Londres.

Los investigadores analizaron la relación entre las siestas y la presión arterial de 386 pacientes hipertensos y encontraron que la pausa durante una jornada de trabajo puede ayudar a restaurar los valores normales. La siesta del mediodía reduce la presión en aproximadamente un 5%, mientras que el riesgo de tener problemas cardiovasculares se reduce en más de 10 puntos porcentuales. Aunque la reducción de la presión no es grande, estos valores son esenciales para reducir las posibilidades de sufrir un ataque cardíaco u otras complicaciones del corazón.

Argumento psicológico en favor de una renta mínima garantizada.

A nadie se escapa que existe una relación causal entre la situación de desempleo y la aparición de psicopatología. Una amplia bibliografía científica, entre la que cabe destacar la tesis doctoral que el Dr Bernat-Noel Tiffon Nonis elaboró en los años 1999-2001, y que llevaba por título “ESTUDIO PSICOPATOLÓGICO DEL ESTATUS DE DESEMPLEO DESDE UNA PERSPECTIVA SOCIO-LABORAL”.

Según diversos autores de la bibliografía consultada en la elaboración de dicha tesis, la situación de desempleo y la duración del mismo se halla asociada a un mayor deterioro psicológico. Es decir, conforme se aumenta en el tiempo la permanencia en la situación de desempleo se incrementa la probabilidad de padecer alguna alteración, desequilibrio o trastorno mental disminuyendo la sensación de bienestar psicológico.

Los desempleados que han visto finalizar la prestación económica que percibían son el grupo con mayor riesgo de presentar un mayor grado de desequilibrio emocional y mental. La garantía de subsistencia supondría una gran balsa que permite a las personas pensar y enfocarse en la búsqueda de empleo o creacion de autoempleo. Si la perspectiva de subsistencia es nula por la falta de trabajo y de prestación que le sirva de colchón, la ansiedad puede bloquear y hacer caer al trabajador desempleado en una situación de indefensión aprendida.

Una renta mínima garantizada permite poder superar aquélla ansiedad y enfocarse en un proceso de superación desde la confianza en la propia subsistencia y la de sus famílias. Por tanto, desde una perspectiva exclusivamente psicológica y de promoción de la salud, la Renta mínima garantizada es una buena medicina para las personas desempleadas.

Dejenme un último argumento: ¿Quien está más trastornada, la persona que no encuentra empleo, o la sociedad que desaprovecha el talento?. Para mi la respuesta es la sociedad la transtornada, aunque son las personas desempleadas las que sufren las más horribles consecuencias.

El sol y las buenas emociones: helioterapia.

Helioterapia; ideal en estos días de sol.

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Tomar el sol con regularidad y con prudencia (evitando las horas de máxima radiación), el sol fortalece nuestro estado de ánimo.  El sol es la base de la energía vital y aporta importantes beneficios para la salud, entre los que destacan:

Estado de ánimo:  La radiación solar promueve la síntesis de la serotonina, un neurotransmisor que interviene en la sensación de bienestar, previniendo depresión, ira, ansiedad….

Colesterol:  La luz solar es fundamental para metabolizar el colesterol, por ello los niveles de colesterol se reducen en las personas durante los veranos. Los días luminosos impulsan activan a las personas: hacemos más ejercicio, más deporte, salimos más…, 

Dieta: El verano en el hemisferio norte nos trae cosechas de productos vitamínicos, con bajo contenido en grasas, y repletos de antioxidante. Una dieta basada en productos “solares”, como el tomate, la judía verde, las frutas…los productos de temporada, nos aportará al organismo las vitaminas necesarias para un funcionamiento óptimo de nuestro cuerpo y nuestra mente.

Sistema circulatorio: Presión arterial y corazón:  El sol provoca dilatación de las arterias de la piel reduciendo la presión arterial. Al mismo tiempo, la exposición al sol disminuye los niveles de hormonas paratiroideas, beneficiando un funcionamiento óptimo de nuestro corazón. 

Vitamina D: La exposición solar activa la vitamina D, fundamental en la mineralización de los huesos y de los dientes, previene el raquitismo y la osteoporosis.

Cansancio y Sexualidad: Los rayos del sol incrementan ligeramente los niveles de testosterona, hormona del deseo, lo cual, unido al efecto de los rayos ultravioleta sobre la producción de melatonina (hormona que ayuda a definir los ciclos de sueño), hace que nos encontremos más despiertos, descansados y dispuestos a las relaciones sexuales. 

Para conseguir estos efectos es recomendable una exposición de  entre 5 y 10 minutos diarios de sol, evitando las horas de máxima radiación (de 10h a 17h).