¿Centrarse en los síntomas o en los trastornos?

El 22 Symposium Internacional sobre Actualizaciones y Controversias en Psiquiatría, a celebrar en Barcelona el 6 y 7 de marzo de 2015, abordará un tema clave en la atención psicológica y psiquiátrica: ¿síntomas o trastornos?, con algunas mesas redondas y debates de gran importancia científica:

  • TOC: ansiedad vs compulsión,
  • Anhedonia.
  • Síntomas negativos de la esquizofrenia.
  • Tratamiento de los síntomas cognitivos en la depresión,
  • Disregulación emocional: ciclotimia, bipolaridad II y trastorno límite de la personalidad.

Actitud i Més participará en este Sympisium y os daremos cumplida cuenta de las actualizaciones.

 

Convierte tu muro en un peldaño

Os dejo este video del programa REDES, que nos recuerda los beneficios del optimismo y la resiliencia.

Definimos la Actitud como la capacidad de ver la parte positiva cuando las cosas vienen mal dadas, con el objeto de sacar el máximo provecho incluso ante las peores circunstancias. Ante un mismo hecho no esperado, unos ven otro motivo de queja o de agobio, y otros ven que se abre un nuevo escenario y evalúan lo positivo que puedan aprovechar. ¿Vemos la botella medio llena o medio vacía?.

Cómo alcanzar soluciones a los problemas.

 

 

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A menudo nos encontramos con un problema al que buscamos una solución. Nos pasamos horas y horas preocupados, buscando alternativas y visualizando sus efectos. Nos acostamos, dormimos….y “voilà”, en el momento más insospechado damos con una solución. ¿Qué ha pasado? ¿Es suerte?.

Existen varias explicaciones para este suceso, que en absoluto tiene que ver con la suerte, sino con la creatividad. La creatividad no es más que unir dos ideas viejas para que proporcionen una realidad nueva, y para hallar una solución nueva hemos de preocuparnos en buscar soluciones que no siempre son lógicas, es más, a menudo no lo son. Mientras nos preocupamos hacemos funcionar nuestras funciones más racionales alojadas en el cerebro. Sin embargo, la creatividad, la innovación, las soluciones nuevas están muy ligadas a nuestra parte no consciente, a nuestro hemisferio derecho y a nuestras emociones.

Cuando nuestra parte consciente aborda racionalmente un problema, intenta buscar diferentes alternativas de solución e intenta visualizar las consecuencias futuras de tales alternativas. Para maximizar nuestras probabilidades de éxito, dividimos el problema en aquéllo que depende de nosotros, y lo que no depende de nosotros.. Nuestra mente prepara todos los escenarios posibles. Cuando descansamos, nuestro subconsciente analiza toda esa información, la ordena, la sintetiza, y nos provee de una nueva solución, idea o alternativa que ni por asomo se nos había manifestado con anterioridad.  

Así que si tienes un problema. Análizalo de forma realista, piensa en alternativas, e intenta visualizar sus consecuencias futuras. Hazlo de forma concienzuda. Después descansa y deja que tu mente trabaje. En unos días obtendrás la solución al problema.

Baltasar Santos

 

 

El sol y las buenas emociones: helioterapia.

Helioterapia; ideal en estos días de sol.

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Tomar el sol con regularidad y con prudencia (evitando las horas de máxima radiación), el sol fortalece nuestro estado de ánimo.  El sol es la base de la energía vital y aporta importantes beneficios para la salud, entre los que destacan:

Estado de ánimo:  La radiación solar promueve la síntesis de la serotonina, un neurotransmisor que interviene en la sensación de bienestar, previniendo depresión, ira, ansiedad….

Colesterol:  La luz solar es fundamental para metabolizar el colesterol, por ello los niveles de colesterol se reducen en las personas durante los veranos. Los días luminosos impulsan activan a las personas: hacemos más ejercicio, más deporte, salimos más…, 

Dieta: El verano en el hemisferio norte nos trae cosechas de productos vitamínicos, con bajo contenido en grasas, y repletos de antioxidante. Una dieta basada en productos “solares”, como el tomate, la judía verde, las frutas…los productos de temporada, nos aportará al organismo las vitaminas necesarias para un funcionamiento óptimo de nuestro cuerpo y nuestra mente.

Sistema circulatorio: Presión arterial y corazón:  El sol provoca dilatación de las arterias de la piel reduciendo la presión arterial. Al mismo tiempo, la exposición al sol disminuye los niveles de hormonas paratiroideas, beneficiando un funcionamiento óptimo de nuestro corazón. 

Vitamina D: La exposición solar activa la vitamina D, fundamental en la mineralización de los huesos y de los dientes, previene el raquitismo y la osteoporosis.

Cansancio y Sexualidad: Los rayos del sol incrementan ligeramente los niveles de testosterona, hormona del deseo, lo cual, unido al efecto de los rayos ultravioleta sobre la producción de melatonina (hormona que ayuda a definir los ciclos de sueño), hace que nos encontremos más despiertos, descansados y dispuestos a las relaciones sexuales. 

Para conseguir estos efectos es recomendable una exposición de  entre 5 y 10 minutos diarios de sol, evitando las horas de máxima radiación (de 10h a 17h).

¿Cómo deshacerte de esos pensamientos que no quieres?

Todos tenemos pensamientos automáticos y conductas automáticas.  

Algunos de esos pensamientos son intrusivos, molestos o no nos dejan vivir. Ponerles remedio es posible.  En este post te explico cómo.

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En el caso de los pensamientos, en muchas ocasiones los pensamientos automáticos se manifestan en el formato de “preocupaciones”. Éstos nos mantienen un problema en la mente activa para que actúemos sobre él. Nuestra primera misión consciente será discernir, la manera o maneras de afrontar el problema.

En otros casos, los pensamientos automáticos pueden ser de euforia, alegría, o relacionados con el amor. Quizás son los menos frecuentes y los que deberíamos practicar con más frecuencia porque producen un “baile” hormonal beneficioso para la salud física y mental. Estos pensamientos no pueden quedarse en las ideas sino que exigen acción: relacionarse, compartir placeres..

Pero los pensamientos automáticos más dañinos son las preocupaciones excesivamente exageradas, inútiles, que pueden manifestarse en forma de obsesiones. Por ejemplo, si me preocupo porque voy a morir  esa preocupación me quita tiempo de vida, ya que la muerte es un paso más del ciclo de vida de un ser vivo y de la propia naturaleza. Si me preocupo porque mi pareja me puede ser infiel, y eso me lleva a un estado de celos, estaré dañando la pareja y creando las condiciones para que mi profecía se cumpla. Si me preocupo excesivamente de un futuro incierto que me atemoriza y ante ese temor me vuelvo pasivo en lugar de marcarme objetivos realistas y metas…también en este caso estaré sentando las bases de un futuro desastroso. Por tanto, ya que estos últimos pensamientos son tan horrorosos, conozcámolos un poco mejor y veamos qué hemos de hacer para eliminar sus efectos negativos.

Hemos quedado en que, de forma coloquial, los pensamientos automáticos a los que nos referimos son aquéllos que se presentan de repente y centran nuestra atención sin que podamos evitarlo. Sus características son:

  • Son cortos, muy concretos y que nos vienen en formato de “palabras” concretas o “fotogramas o escenas cortas” visuales.
  • Son dramáticos, muy exagerados, terribles!.
  • Se expresan términos como “habría que”, “tendría que” o “debería”. Son obligaciones, exigencias.
  • Centran nuestra atención (a veces, toda), y es difícil pensar en otra cosa.
  • Son espontáneos, se presentan de repente a nuestra mente.
  • El tiempo que perdemos en ellos nos genera sentimientos de frustración, culpa, inseguridad, rabia, tristeza o ansiedad.
  • Son persistentes.
  • Provoca actitudes y conductas negativas para nosotros mismos o las personas que nos rodean.

¿Cómo los vencemos?. No es difícil pero es lento, porque se trata de sustituir pensamientos automáticos negativos, por otros pensamientos más realistas y positivos, que vamos a introducir de forma “manual”.

Primero debemos de ser conscientes de esos pensamientos, describirlos y anotarlos en un papel con el mayor lujo de detalles.  “qué palabras me digo, qué película me monto, que clase de reacciones físicas me provoca en mi cuerpo, y qué clase de emociones me despierta”. Pero sobretodo, hay que anotar cuál ha sido la situación, palabra o escena que desencadena ese pensamiento, ¿En qué momento aparece?.

Podemos valorar las emociones que nos provoca de 0 a 10 (0=ninguna emoción; 10= emoción muy intensa).

Una vez que ya conocemos esos pensamientos y esas situaciones desencadenantes tenemos que buscar pensamientos alternativos, menos absolutos, menos radicales, menos negativos, menos autosaboteadores…. y mucho mas realistas, positivos y flexibles, y adecuados a la situación.  Por ejemplo, si el pensamiento automático es “ No le caigo bien a nadie” debemos de cambiarlo por otro como “Sé que no se puede caer bien a todo el mundo, pero lo importante es que hay personas que me valoran”.

Cada vez que tengamos un pensamiento automático negativo, o dada la situación anticipemos que se nos va a presentar, lo que haremos será decir “BASTA YA”, o “NO” y decirnos el pensamiento alternativo que hemos razonado previamente. La repetición de este ejercicio surge efectos con tiempo de práctica, que te recomiendo realices con ayuda de un profesional, con el que también podrás identificar tus creencias y esquemas de pensamiento que dificultan tu crecimiento personal.

Baltasar Santos

Psicólogo. Colegiado 18365.

Actitud i Més

 

Escuchemos a nuestras emociones

Podemos afirmar que las emociones positivas son nuestras mejores amigas y que debemos escucharlas, al tiempo que hacemos caso omiso de las emociones negativas como la ira o la rabia, que nos podrían llevar al desastre, la enfermedad o la muerte. Sin embargo, ¿sabemos exactamente cuándo nos sentimos culpables , temerosos , solos o felices?

Cuando somos capaces de identificar las señales que nos transmiten las emociones, éstas son capaces de ayudarnos a  tomar decisiones. Resulta genial gestionar adecuadamente nuestras emociones, tanto las positivas como las negativas, porque todas ellas son valiosas y nos indican algo que es importante para nosotros.

Emociones  como la ira nos hacen comportarnos negativamente porque tendemos a mantenerlas dentro, o a expulsarlas fuera “de golpe y porrazo”.  Cuando tenemos una emoción dentro de nosotros , con el tiempo , tiende a crecer en fuerza y ​​poder. Así, ” la ira ” puede convertirse en ” el odio”, ” furia ” y “violencia” .

Cuando tratamos de ” no sentir ” una emoción que se avecina , o ” No queremos estar enfadados” o “celosos”, estamos intentando meter esa ira dentro de nosotros, igual que si acumulásemos gases y más gases en nuestra propia casa.  Finalmente, todo explota… así que porqué ir acumulando emociones negativas? por qué acumulamos gases?.

¿Cuántos de nosotros hemos prometido que no nos vamos a enojar en una situación particular, y terminamos estallando en cólera?. Está claro que no tenemos que “aguantar” para luego “perder el control”, y sentirnos culpables con frases como “”No pude evitarlo. Mi rabia se hizo cargo y no pude detenerla ” .

La ira, los celos, y otras emociones negativas, toman las riendas de nuestra conducta cuando intentamos detenerlas. En cambio, si nos permitimos reconocer la emoción, experimentándola  y, seguidamente,  trabajamos en ella… seremos capaces de liberarla sin mayores daños.

Hemos de ver las emociones como nuestras aliadas. Simplemente están tratando de decirnos algo, de hacernos prestar atención a algo.  Identificarlas a tiempo es el inicio de un gran aprendizaje que nos lleva a comunicarnos mejor con nosotros mismos y con los otros.

Si somos capaces de identificar las señales que acompañan a la emoción de sentirse sólo, podremos hacer cambios en nuestras vidas para cambiar esa energía negativa en algo positivo: por ejemplo, podemos pedir un abrazo , disfrutar de algo que levanta el ánimo a través de la música, la lectura, o dar un paseo por el campo.  Tan pronto como lo hacemos, dejamos de sentirse solos.

Baltasar Santos