Tattoos y focalización

inguzEs habitual que tanto en psicología como en otras disciplinas, recomendemos focalizar en nuestros objetivos y metas. Focalizar significa tener presente algo que quieres conseguir o que no quieres olvidar. Está demostrado que cuando centras tu foco de atención en algo, tu perspectiva cambia, y las sirindipias o casualidades se hacen presentes, lo que significa que no hay tantas casualidades como mucha gente cree sino cambios en el foco de atención. Igual que tenemos más suerte cuanto más nos esforzamos en algo, también existen más serendipias cuando modificamos nuestro focus.

De esta manera, cuando una mujer se queda embarazada ve más carritos de bebé por la calle; cuando te compras un coche nuevo, ves muchos más coches de esa marca; y cuando nunca has tenido perro, y adquieres uno, te das cuenta de la cantidad de gente que tiene perro.

Además de trabajar tus pensamientos para focalizar tu centro de atención en aquello que te interesa, existen otras técnicas como el collage para representar gráficamente tus objetivos, tus metas, tus eslogans de forma que los tengas siempre presentes.

También el mundo del tatuaje representa una parte de focalización. Aunque cada persona se tatúa el motivo o imagen que le viene en gana, y que esos motivos son tan diferentes como personas hay (homenaje a alguien o algo, estética, signo distintivo…), lo cierto es que hay personas que también recurren al tatuaje como forma de focalizar su atención, y nunca perder de vista un determinado concepto o imagen.

Hoy he estado con Jordi de “El Caramot” de El Vendrell, y ha sido un verdadero placer verle trabajar en “Inguz”, un tatuaje de una runa vikinga, de la que ya hablé en otro post, y que desde hoy tengo el placer de visualizar permanentemente.

Aunque los significados que una imagen pueden ser de lo más variado, Inguz representa para mí, la necesidad de ser perseverante para conseguir tus objetivos. Nada nos es regalado. Para obtener frutos hemos de fertilizar el terreno, y de igual manera, los objetivos se consiguen cuando tenemos la paciencia y la perseverancia suficiente y no caemos en el derrotismo o la ira. Inguz señala una feliz realización y el empuje para iniciar un nuevo ciclo con los pies en la tierra. Pero también Inguz significa un nuevo renacer, el comienzo de una nueva vida o un nuevo camino o emprendimiento, cuando las cosas no han ido bien.

Constancia y criterio para conseguir tus metas, y en el plano emocional, la fuerza mental para aclarar y resolver los períodos difíciles por los que podemos atravesar en la vida.

Inguz te recuerda que todo cambia,que todo fluye y que no podemos permanecer entre obstáculos y obstrucciones constantes. La resolución de antiguos conflictos internos te llevan a experimentar un alivio de la tensión y la duda y a avanzar en tus objetivos.

Inguz te sugiere, así mismo, usar positivamente tu energía para tomar decisiones que te conduzcan hacia un nuevo ciclo de vida, desechando lo caduco, libre de influencias negativas y con buen estado de ánimo.

En definitiva INGUZ representa una actitud de apertura a los continuos cambios y a liberarse de los hábitos, condicionamientos, relaciones o patrones que bloquean nuestro progreso.

Como tanto personalmente como profesionalmente son actitudes, creencias y valores positivos en los que tod@s nos deberíamos focalizar, le pedí a Jordi que me tatuara esta imagen para focalizarme en ella, con la ayuda de su técnica y su arte.

Gracias Jordi, Gracias a El Caramot, y gracias a Laura por inspirarme y animarme. Buen trabajo!.

Baltasar Santos

Psicólogo en Actitud i Més y docente en Academia CEP El Vendrell.

 

 

Autolesiones: cuando el sufrimiento no es físico.

autolesionesLa autolisis es una práctica en la que la persona trasforma su dolor emocional en un dolor físico que es más fácil de enfrentar. Las autolesiones son una de las formas que utilizan algunas personas para darle un sentido al sufrimiento y conseguir localizar este sufrimiento en el mundo físico.

Las consecuencias del daño auto-inflingido no se reducen a las secuelas físicas, también hay consecuencias emocionales, menos visibles, pero normalmente más profundas y permanentes en el tiempo. Consecuencias que precisamente hacen que la persona reincida en las conductas autolesivas, empezando normalmente por cortes o heridas superficiales y aumentando la intensidad, la frecuencia y la profundidad.

Entre las autolesiones más habituales encontramos cortes, quemaduras, golpes, arañazos, arrancarse el cabello o incluso consumir drogas o sustancias nocivas para la salud. Si bien pueden aparecer en cualquier momento de la vida es más probable que sucedan durante la adolescencia, esa etapa tan fuertemente ligada a las emociones y los cambios hormonales.

Hay que tener en cuenta que la ayuda que la persona necesita no es la supresión de la conducta autolesiva. Ésta es necesaria, pero su eliminación solo supone la desaparición de un síntoma no del problema en si.

A diferencia de los intentos de suicidio (que buscan acabar con la vida y el sufrimiento), las autolesiones provocan dolor y son una distracción o una “vía de escape” a los problemas. En muchos casos también puede tratarse de un castigo por algo malo que supuestamente haya hecho la persona. Entre los principales motivos encontramos:

Llamar la atención: la autolesión puede ser una manera de recabar atención a través de los daños, en este caso no se busca el dolor sino el hecho de que las marcas sean visibles para realmente despierten empatía.

Amenazar: la auto-lesión también puede parecer en forma de amenaza. La persona que se autolesiona o amenaza con hacerlo quiere que su comportamiento sirva para doblegar la voluntad de otros, en una forma de chantaje emocional realmente perniciosa.

Castigarse: la autolesión suele estar presente si hay baja autoestima, culpa, sentirse responsable por una situación puntual, odiarse o rechazarse a uno mismo, etc.

Escapar a los problemas emocionales: el dolor se convierte en una forma de desviar la atención de un dolor interno mucho más fuerte, invasivo y persistente. El dolor físico sirve para interrumpir un ciclo de pensamientos negativos, de manera que nuestro cerebro tenga que centrarse en el daño físico.

Creer que se tiene el control: muchas de las heridas que nos causan escapan a nuestro control y nos trasladan una gran sensación de vulnerabilidad. Así, las autolesiones pueden funcionar como una forma de controlar este daño o parte de él.

Sentirse vacío: la falta de atención de la familia, el abandono de los padres, el divorcio, una decepción amorosa o la carencia de afecto en la infancia pueden dar lugar a un sentimiento de vacío que nos produzca la necesidad de sentir algo definido, aunque sea dolor.

Como hemos dicho anteriormente, las auto-lesiones no son una enfermedad mental, en todo caso son un síntoma de que hay una causa, un problema. Así, si atacamos el síntoma de forma aislada podemos reforzar su aparición e, incluso en el caso de que logremos que desaparezca, siempre quedará latente la causa que ha producido el síntoma.

De esta manera, lo mejor antes de practicar cualquier intervención es conseguir que la persona acuda a un especialista que sitúe a la conducta autodestructiva en su contexto mental, facilitando así la intervención y el ataque directo sobre la causa.

Baltasar Santos

 

 

Antídoto contra el aislamiento

Hay personas gentemucho más propensas que otras a aislarse, a incomunicarse, con el objeto de escapar del sufrimiento que le provocan las relaciones sociales. Las causas pueden ser muchas y muy variadas: una frustración amorosa, la vivencia de una traición, vergüenza, culpa…. pero el denominador común suele ser: “mejor solo que mal acompañado”.

Aunque a veces, tal solución puede ser positiva, puesto que tiene un beneficio a corto plazo: evita la confrontación, o el esfuerzo de enfrentarse a situaciones no deseadas. Además de suponer un beneficio a corto plazo, el autoaislamiento puede ser reforzante puesto que implica un sentimiento de autosuficiencia y de reflexión interna (introspección) que puede facilitar un auto análisis de la situación que atraviesa la persona para trazar planes de mejora.

Como contrapunto, el autoaislamiento provoca sentimientos de soledad, de frustración y de baja autoestima, más o menos intensos, dependiendo de la vulnerabilidad de cada persona.

Seguramente, hay momentos en que aislarse voluntariamente (meterse en la cueva) puede ser beneficioso para la persona, siempre que dicha conducta sea pasajera (unos dias), tiempo suficiente para recapacitar. Sin embargo, las personas que se meten en su cueva con la intención de no salir, corren el riesgo de ver ese deseo hecho realidad, y quedarse aislados para siempre de una sociedad que nos aporta relaciones de todo tipo, buenas, malas, y de gente maravillosa.

Es importante no aislarse. El ser humano es social por naturaleza, por lo que la desconexión completa y permanente no solo no es beneficiosa sino permanentemente perjudicial para la persona que la practica. Si observas un charco de agua mientras llueve observarás que cada gota de agua que cae genera un círculo alrededor suyo diferente, y sin embargo, la expansión de ese círculo no solo depende de cada gota, sino del resto de gotas que van cayendo al lado.

De igual manera, el ser humano es único e irrepetible, pero nuestro desarrollo siempre depende del conjunto de personas que nos rodean, que nos influyen y a las que influímos. Intentar aislar esa interconexión es poco menos que imposible, tan imposible como que las hojas de un árbol no se muevan a merced del aire que sopla en su dirección.

Pensar que toda relación es positiva es, sin lugar a dudas, un buen planteamiento que nos ayuda a superar los estados de fracaso relacional. De las buenas relaciones sacamos buenos momentos, de las malas sacamos aprendizaje, y en la vida, hay algunas relaciones que simplemente son maravillosas y que nos dejan huella y recuerdos permanentes.

Renunciar a ellas es renunciar a vivir lo mejor que nos ofrece la vida.

 

 

 

 

 

5 minutos para tí: crea tu futuro.

pasado Aunque la ciencia está dando pasos agigantados que desmontan todo lo que hasta ahora se conoce de la línea del tiempo (física cuántica), las mayoría de personas tenemos una serie de creencias, valores, formas de comportarnos y expectativas que se basan en las experiencias del pasado y que han moldeado nuestra “actual” forma de ser.

Si decimos que una persona es aquéllo que “cree ser”  muchos dudarán. Si decimos que una persona puede ser aquéllo que “quiere ser” otros muchas dudarán. Bien, para todos ellos, fin del post. No pretendemos convencer a nadie.

M me decía que es un inútil porque todo el mundo le ha considerado siempre así. P cree que es una mujer que solo merece la atención de un hombre hasta llegar al orgasmo, porque las experiencias que ha tenido así siempre han sido así. R se considera a si mismo como una persona que no merece ser amada, porque sus relaciones nunca han funcionado. K tiene 70 años y se considera hecho un chaval porque se comporta como tal, y sin embargo S, con 50 años, se considera acabado porque se comporta como tal.

Las circunstancias influyen, pero que condicionen nuestra propia felicidad, nuestra actitud hacia la vida, o nuestra forma de comportarnos cimages-3on nosotros mismos y con los demás, eso es algo que solo depende de nosotros.

Los que hayais llegado a esta línea, bien por curiosidad o bien por que estais de acuerdo en que somos aquéllo que creemos y podemos ser aquéllo que queremos, seguramente habeis oído hablar del poder de la atracción.

La mochila de nuestra experiencia pasada puede llegar a pesar mucho. Te propongo un trato: quítate la mochila un ratito (siempre estás a tiempo de recuperarla). Siéntate en un lugar tranquilo, mejor en contacto con la naturaleza (si no puedes mira hacia el cielo, el mar, la montaña o sitúate al lado de algún árbol o jardín). Respira hondo e intenta aparcar problemas y preocupaciones por un momento.

Si has llegado hasta aquí, piensa ahora en que eres una persona viva y libre y que tu ser está conectado a todo cuánto te rodea. Tú influyes en lo que te rodea igual que lo que te rodea influye en tí. Igual que tú no puedes condicionar todo lo que te rodea, no permitas que timages-2odo lo que te rodea te condicione a tí. Aparta de tí durante un rato, cualquier creencia o exigencia hacia tí misma o hacia los demás.

Repítete: “soy una persona viva y libre. Las experiencias que voy a vivir dependen en gran medida de lo que yo quiera” “si quiero amar, amaré y si quiero ser amada, permito serlo” “si quimages-4iero vivir experiencias positivas, pienso en ellas y hago aquéllo que está en mi mano para vivirlas” “No importa cómo me consideren otras personas, solo importa lo que yo crea de mí, y creo que mi futuro depende de aquéllo en lo que me focalice en el presente”. “El universo va a abrirme puertas donde antes solo veía paredes, y es mi decisión atravesar las puertas o no”. “No hay excusas. No hay frustración. Hay voluntad de ser y comportamientos para serlo”.

Recoge tu mochila si crees que debes hacerlo, y si no, hazle una foto para no olvidar el aprendizaje conseguido de tu experiencia y sigue tu camino solo con la foto que pesa menos que la mochila. Ahora no solo estás viva y eres libre sino que además te puedes comportar como tal.  Da gracias al universo por ello. Céntrate en tus deseos, disfruta del día y de todo lo bueno que vas a ir experimentando.  Que tengas un bonito día. Nada es imposible.

Namasté.

 

 

 

 

 

Terapia para el Hambre de piel.

Abrazos de amor, de cariño, de respeto, de amistad, de confianza, de consuelo, de solidaridad, ….. abrazos: el mejor remedio para la sed de piel.

Hace unos años, de visita por Madrid, me tropecé con unos jóvenes que exhibían unos carteles que decían “abrazos gratis” mientras iban saliendo al paso de los desconocidos con los que se cruzaban por la calle para darles un abrazo. Aunque sorprendidos, muchos transeúntes accedían al abrazo, y acto seguido su cara se iluminaba y una sonrisa presidía su expresión. Son los efectos del abrazo.

Uno de los problemas más acuciantes que experimenta la mayoría de personas, es la llamada “hambre de piel”, que no es otra cosa que la constatación de que nos sentimos sólos, o de que no se nos expresa tanto cariño como el que necesitamos. Tal problema pone de manifiesto una verdad como un templo: el afecto es tan necesario para las personas como el agua, el aire, o los alimentos. La falta de afecto nos predispone a la depresión, la ansiedad y a un montón más de problemas emocionales. La terapia, sin embargo, puede ser tan rápida como queramos: sólo tenemos que ponernos a repartir afecto: abrazos, frases cariñosas, comprensión, besos, llamadas desinteresadas… e inmediatamente todo lo que ofrecemos lo recibiremos. El hambre de Piel está tan extendida en nuestra sociedad, que una persona que toma la iniciativa para saciar el hambre de los demás, es rápidamente correspondida.

Pruébalo hoy!

Besar: arte o ciencia (1/3)

besoSeguramente, todos tenemos en nuestra memoria grandes besos llenos de amor y deseo. Sin duda, las personas que han podido comparar besos y besadores/as, saben perfectamente que besar es todo un arte. Sin embargo, nos ocuparemos aquí del beso como ciencia, y trataré de explicar tres aspectos: el intercambio químico de saliva, el significado psicológico del beso, y la enfermedad del beso. Dada la extensión prevista de este tema, dedicaré un post a cada uno de ellos, empezando por la cuestión química. Vamos al lío.

Para empezar, decir que la ciencia que investiga el beso se denomina filematología (no confundir con “filetelogía” o “ciencia de darse el filete” como simpáticamente me decía un alumno).

¿Qué información obtenemos con el beso?

El beso tiene una función “natural” para la supervivencia de la especie. El intercambio salivar que se produce durante el beso es en realidad un intercambio químico que nos ayuda a escoger la pareja más adecuada. Con un beso se activan hasta unos 30 músculos faciales, 17 de ellos relacionados con la lengua, se transfieren 9 miligramos de agua, otros 0,18 de sustancias orgánicas, 0,7 de materias grasas, 0,45 de sales minerales, además de millones de gérmenes, bacterias y microorganismos, y se queman, a lo largo de tres minutos, unas quince calorías. El beso es fundamentalmente una cuestión química.

La saliva masculina tiene testosterona que se transfiere a la mujer provocándole apetito sexual. Los besos húmedos, además, ayudan al hombre a medir los niveles de estrógenos de la pareja femenina para hacerse una idea de su grado de fertilidad. A las mujeres, la información química salivar les sirve para detectar el estado del sistema inmune de su pareja, y saber si se cuida.

Según Helen Fisher, profesora de antropología en la Universidad Rutger y experta mundial en la biología del amor, el ser humano tiene tres sistemas cerebrales para permitir el emparejamiento y la reproducción. El primero es el deseo sexual, alimentado por la testosterona, tanto en hombres como en mujeres. El segundo sistema regula el amor pasional u obsesivo y parece estar vinculado a una actividad elevada de la dopamina, un estimulante natural. El tercero de los sistemas, controla el apego gracias a la acción de la oxitocina, y permite a una pareja permanecer unida suficiente tiempo como para criar hijos. El beso, probablemente, permite que se estimulen esos tres sistemas, según esta antropóloga.

Además, besarse reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y aumenta los niveles de oxitocina, siempre y cuando besemos a la persona adecuada. Esta última hormona, la oxitocina es una droga natural, que se produce cada vez que nos besamos e influye en funciones básicas como el enamoramiento, el orgasmo, el parto o la lactancia, y está asociada con la afectividad, la ternura y el contacto físico.

Si aún te quedan excusas para no besar no te pierdas el siguiente post sobre el tema.

No exageres: sé realista.

abandonarEl diálogo interior, lo que nos decimos a nosotros mismos, es como un resorte que nos predispone a un determinado estado de ánimo. Las personas con depresión o ansiedad, y no sólo ellas, acostumbran a tener una serie de pensamientos automáticos negativos que se constituyen en una especie de “brigada saboteadora” contra nosotros mismos. Es ese “señor juez”, excesivo y desproporcionado, que nos hunde en la miseria más absoluta sin existir motivo para ello.

Algunos de estos pensamientos irracionales, como los llamaba Albert Ellis, son:

Pensamiento dicotómico: “o es bueno o es malo”, “o es blanco o es negro”.

Cuando algo sale mal nos echamos la culpa de todo.  ¿qué pasaría si en lugar de hablar de “culpas” habláramos de “responsabilidad”?. ¿Y si en lugar de atribuirnos toda la responsabilidad, nos atribuyéramos solo la parte que nos corresponde?.

¿Qué dirán los demás?

Uno de los miedos (incluso fobias) más comunes es el miedo a que los demás nos valoren de forma negativa: el miedo a caer mal, el miedo a hacer el ridículo, el miedo a que piensen que no soy suficientemente inteligente. Esos miedos, a menudo enmascaran una autoestima altamente negativa. No es que nos dé miedo a que los demás “piensen que no soy suficientemente (lo que sea)”; más bien es el miedo a que los demás “se dén cuenta de que no soy suficientemente (lo que sea)”. Piensa que nadie es perfecto, y no es necesario que lo seamos. Aceptarnos tal y como somos, con nuestras virtudes y defectos nos debe hacer olvidarnos de lo que piensen los demás acerca de nosotros mismos. Tú eres tu mejor aliada/o, así que deja de preocuparte por lo que piensen los demás (que seguro que están muy ocupados con sus propias inseguridades).

La atracción de los pensamientos.

Los pensamientos son como imanes. Si creemos que algo puede salir mal, nuestra mente empieza su labor de saboteadora “yo no valgo para esto”, “este esfuerzo no vale la pena”, “no conseguiré nada bueno”.  Estos pensamientos tan negativos sólo cumplen una función: mantenernos en nuestra zona de confort, no intentar hacer nada nuevo, renunciar a la novedad. Intenta sustituir estos pensamientos por otros más positivos “el que no lo intenta no lo consigue”, “nadie logra el éxito a la primera”, “de cada error aprenderé una lección”.

Generalizar lo negativo

Tenemos la tendencia de generalizar las experiencias negativas. Si algo salió mal en una ocasión pensamos que siempre saldrá mal. Si una relación fue nefasta para nosotros, creemos que siempre tropezamos con la misma piedra. Esta generalización nos bloquea. Edison no inventó la bombilla hasta haber aprendido 10.000 maneras diferentes de cómo no funciona una bombilla. No generalicemos. Aprendamos de los errores y sigamos en la batalla.

Descalificar y descalificarse uno mismo.

La descalificación de los demás y la autodescalificación van a menudo muy unidos. La exigencia y la autoexigencia, o lo que es lo mismo, la falta de tolerancia es uno de los tipos de pensamiento más extendidos y negativos.

Aprender a tolerar el error tanto de los demás como el propio, y no descalificar a los demás por una simple equivocación nos convierte en seres más humanos y positivos. Que una persona se caiga una vez no lo convierte en torpe. Que una persona se equivoque a veces no significa que siempre esté equivocado.

No hay salida.

A veces nos encontramos en situaciones que nos bloquean mentalmente y nos sumergen en un océano de angustia. En una situación de desempleo podemos caer en la frustración de pensar “nunca encontraré empleo”; en una ruptura amorosa, podemos pensar “nunca volveré a amar ni a ser amado”. Ya dijimos antes que la generalización es un mal a evitar. igualmente, la dramatización se convierte en una llamada a la angustia. Intentemos relativizar las cosas: no hay mal que 100 años dure (ni cuerpo que lo resista). Después de la tempestad llega la calma, y después de una subida siempre llega un replano (ésta última frase siempre me la dice un amigo runner, y la utiliza para vencer el cansancio de las subidas cuando corre).

En fin amigos, ser más positivos no significa que nos autoengañemos, simplemente que abandonemos el engaño negativo al que nos someten  nuestros pensamientos y empecemos a coger las riendas de nuestras acciones de forma realista, aprendiendo de los errores y disfrutando de los éxitos por los que trabajamos día a día. 

Baltasar Santos

Estamos empastillados?

http://www.ccma.cat/tv3/alacarta/retrats/jorge-l-tizon-empastillats/video/5477271/

El Dr Tizón repasa en esta entrevista el poder de la Big Farma y su influencia en la sobremedicación y sobrediagnóstico de múltiples trastornos mentales en Catalunya y España.

Algunas perlas de la entrevista:

  • España es el 2º país del mundo en consumo de fármacos (después de EEUU).
  • No se conocen los efectos secundarios a medio plazo de muchos de los medicamentos que se suministran hoy entre la población infantil.
  • El TDAH es una etiqueta inventada por la industria farmacológica.
  • Si los servicios a la persona (profesores, psicólogos, educadores sociales, etc…) se dotaran de recursos humanos y se equipararan con los medios que se dedican en países como Finlandia, no tendríamos paro.
  • La depresión está sobrediagnosticada. Hay una burbuja farmacológica.
  • La medicación debería ser sólo una parte del tratamiento, no el tratamiento, y no en todos los tratamientos.
  • El mejor medicamento para muchas psicosis es un trabajo.

Completamente de acuerdo.