¿Tomas Decisiones Prudentes o Arriesgadas?

¿Tomas Decisiones Prudentes o Arriesgadas?

Según un amplio estudio realizado por expertos de la Universidad de Basilea, en Suiza, y el Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano,la predisposición a tomar decisiones arriesgadas o reflexionadas se mantiene constante a lo largo de la vida y quizás tenga una base biológica.

Nuestra vida consiste en gran medida en tomar decisiones diariamente: ¿Adelanto a ese vehículo? ¿cambio de trabajo? ¿Discuto con esa persona? ¿Inicio una conversación? ¿Me juego el dinero en las tragaperras, en la bolsa o en las apuestas de internet? ¿Contrato un viaje organizado o cojo la mochila y me voy por mi cuenta?

En toda decisión, existen una serie de factores previsibles y otros no previsibles, que influyen de forma fundamental en la decisión final que adoptamos.

Sin embargo, hay personas que necesitan valorar todas las posibles opciones ante una decisión y decidir de una forma "racional", ponderando todos los pros y contras de las diferentes alternativas. En cambio, otras personas se dejan llevar más por la "impulsividad" y toman decisiones instintivas y arriesgadas.

Pues bien, según el estudio reseñado, ser propensos a tomar riesgos es como el coeficiente intelectual, que permanece estable a lo largo de nuestra vida. Las personas prudentes son y serán siempre prudentes, y las personas más arriesgadas o temerarias mantendrán esta tendencia en sus decisiones a lo largo de toda su vida independientemente de las circunstancias y de las decisiones que finalmente adopten.

Ralph Hertwig, director del Centro para la Racionalidad Adaptativa en el Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano, ha resaltado la importancia de este estudio sobre la estabilidad vital de este rasgo de personalidad.

Si soy una persona con tendencias temerarias ¿No puedo hacer nada para evitarlo?

Por supuesto que sí. Aún en el caso de que exista una base biológica, nuestra mente tiene la posibilidad de ordenar qué hacer. Por ello, hemos de coger las riendas de nuestro cerebro y de nuestro cuerpo, y hacernos más conscientes de nuestras decisiones.

Es posible que otras personas puedan tomar decisiones automáticas de forma correcta puesto que su automatismo lleva incorporado el principio de prudencia. En cambio las personas con decisiones automáticas temerarias o arriesgadas deberán desactivar ese automatismo y trabajar más el autocontrol, la toma de decisiones haciendo conscientes la reflexión sobre las alternativas.

Algunas técnicas como el Mindfulness pueden servir para observar nuestros pensamientos, aceptarlos y tomar las riendas de nuestras decisiones viviendo el aquí y ahora de forma consciente.

Baltasar Santos