Excusas que te limitan

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Miedo a ahogarse

Carlos era un chico que tenía mucho miedo a ahogarse en la piscina. No importa el porqué tenía miedo, lo que importa es que, a sus 15 años, se veía incapaz de lanzarse a la piscina como hacían los demás chicos de su edad. A duras penas, había aprendido a nadar, pero nunca salía de la zona en la que podía hacer pie. Jamás se adentraba en la zona más profunda de la piscina por miedo a ahogarse.

Cuando quedaba con sus amigos, Carlos lo pasaba realmente mal. Ponía excusas para no meterse en el agua, para que sus amigos no se dieran cuenta de su “debilidad”. A lo sumo, bajaba por las escaleras de la piscina en la zona de baño infantil, pero nunca se adentraba en la zona donde estaban sus amigos.

Un día, sin embargo,mientras Carlos estaba bronceándose, sus amigos lo cogieron por pies y manos y le balanceraron para lanzarle a la piscina ante los gritos estériles de Carlos.

Fueron 3 segundos en los que Carlos se vio volando por el aire, entrando en contacto con el agua, hundiéndose y saliendo a flote. Cuando por fin Carlos pudo respirar, algo dentro de si mismo cambió para siempre. Se dio cuenta del tiempo que había permanecido atenazado por su miedo a ahogarse y ahora se sentía satisfecho de que sus amigos le hubieran lanzado a la piscina porque es posible que él nunca se hubiera atrevido a hacerlo.

No tener el control

Este relato, real, es un ejemplo de cómo los miedos nos pueden atenazar y limitar. A veces, es necesario una adversidad no voluntaria para darnos cuenta de cómo, efectivamente, nuestros miedos son infundados y podemos salir airosos de las situaciones que nos provocan ese miedo.

Cualquier nueva situación a la que nos enfrentamos es una situación fuera de nuestro control. Por ello, ante las nuevas situaciones podemos optar entre dos opciones:

a) Quedarnos en nuestra zona de confort que, aunque no nos resulte positiva, como mínimo está dentro de nuestro control. Ese es el terreno que conocemos y en el que nos sentimos seguros.

b) Salir de nuestra zona de confort y adentrarnos en nuevas experiencias que sin duda nos pueden traer más bienestar y satisfacción; y si no fuera así, siempre podemos volver a la zona de confort.

Algunos ejemplos limitantes

  • Marta está harta de su pareja. La convivencia con él es mala. No tienen intereses en común, no se comunican bien, apenas salen, y sus relaciones sexuales son de mala calidad. Marta desearía poder vivir sola, tener un tiempo de reflexión y conocer otras personas, quizás una nueva pareja con la que poder tener una relación estable, como siempre soñó.   Sin embargo, la ruptura con su pareja se le hace una montaña enorme. Se dice a si misma que todo cambiará, que ahora no es el momento de separarse porque significaría un disgusto para el resto de la familia, en especial, para sus padres. Se dice a si misma, que quizás si se quedara embarazada las cosas cambiarán. Se dice a si misma, que económicamente no es el momento de separarse.  Marta es infeliz con su pareja, pero su relación está dentro de su zona de confort.
  • Juan está en un trabajo en el que no se siente valorado. No le gusta su trabajo, sus jefes son unos explotadores,  la mayoría de compañeros van “a lo suyo”, y para colmo, el salario apenas llega para cubrir los gastos de su economía doméstica. Sin embargo, Juan tiene un contrato indefinido y aunque le gustaría cambiar de trabajo, piensa que no va a encontrar nada como lo que le gustaría. Ha pensado en hacer algún curso de formación que le prepare para algo que realmente le guste, pero se le hace cuesta arriba ponerse a estudiar. Se conforma con un trabajo estable ante la incerteza de otros trabajos.  Juan es infeliz en su trabajo, pero su trabajo está dentro de su zona de confort.
  • Guillermo lleva una vida sedentaria. A sus 40 años tiene un sobrepeso considerable. Sabe que la alimentación y el deporte son las herramientas que debe utilizar para ponerse en forma, adelgazar y sentirse mejor consigo mismo. En cambio, Guillermo siempre pospone el inicio de nuevos hábitos más saludables, y cuando llega la fecha decidida, siempre sale una nueva excusa: mal momento laboral, no se encuentra bien… Guillermo es infeliz con su estado físico, pero su sobrepeso está dentro de su zona de confort.

Podría seguir enumerando decenas de ejemplos de zona de confort. Todos ellos tienen en común que el estado actual de sus protagonistas, aunque insatisfactorio, está dentro de su control…es una zona conocida.

Pero ¿qué pasaría si…?

Imaginemos que pasaría si en estos tres ejemplos anteriores se obligara a sus protagonistas a salir de su zona de confort:

  • A Marta le deja su pareja. Tras un tiempo de duelo por la ruptura, Marta conoce nueva gente, empieza a salir con amigos, viaja y conoce una persona especial con la que inicia una relación muy satisfactoria.
  • La empresa de Juan cierra y Juan se ve obligado a buscar un nuevo trabajo. Prueba en diversos trabajos precarios, y decide apuntarse a hacer un curso de formación. Juan encuentra un trabajo en el que cobra más que antes. No tiene un contrato indefinido todavía, pero le gusta su trabajo.
  • A Guillermo le dice el médico que si sigue con ese sobrepeso es muy probable que tenga alguna complicación cardiovascular. Guillermo se apunta a un gimnasio y conoce gente con la que sale a hacer ejercicio cada día. En 6 meses, Guillermo ha adquirido un buen estado de forma y ahora disfruta corriendo carreras populares y haciendo largas caminatas por la montaña.

Autodesarrollo: salir de la zona de confort

Quedarnos en nuestra propia zona de confort puede ser útil durante un tiempo. Sin embargo, tanto a nivel personal como de pareja, quedarse mucho tiempo impide avanzar hacia nuevos objetivos, hacia nuevas metas que mejorarían nuestro bienestar.

Queramos o no,  perseguir nuestros sueños es lo que nos enriquece personalmente. Tener nuevas experiencias gratificantes nos hace crecer como personas y ser más felices. Sin embargo, la mayoría de las personas prefieren quedarse en su zona de confort. No se atreven a abandonar ese espacio de seguridad, que aunque limitante, es conocido y controlable. En realidad, mantenerse en la zona de confort te limita porque no te permite descubrir nada nuevo. De esta forma, es posible que mueras un poco cada día.

Tu vida comienza donde termina tu zona de confort.

Fuera de la zona de conformismo, están tus sueños, nuevas personas, nuevos lugares, nuevos conocimientos.  De hecho, solo crecemos cuando somos capaces de dar el salto a esa zona desconocida, que nos asusta o nos da pereza, pero que contiene un camino de aprendizaje que te llevará a metas insospechadas. Podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que tu vida comienza donde termina tu zona de confort y sin embargo, nuestra parte racional nos impide dar ese paso que nos permite vivir plenamente. Nuestra parte racional se inventa mil excusas para que no te muevas de donde estás, porque nuestra parte racional no busca tu felicidad sino tu seguridad.

Veamos las excusas

  • En el fondo no estoy tan mal. Hay gente que está mucho peor. Seguro que vendrán tiempos mejores.
  • Ahora no es el momento de cambiar. Tengo que esperar a que se dén mejores circunstancias.
  • Realmente tengo sueños, pero también tengo responsabilidades. Soy una persona responsable y no puedo emprender nuevas aventuras a lo loco.
  • No sé cómo hacer ese cambio.
  • Hacer ese cambio me llevará mucho tiempo… para que después no funcione.
  • Más vale malo conocido que bueno por conocer.
  • No puedo permitirme ningún cambio. Soy prisionero de mis circunstancias.

¿Alguna vez te has dicho eso?. Pues solo son excusas que te limitan. No se trata de lanzarse a lo loco. Reflexiona, decide y actúa. Si necesitas ayuda, no dudes en llamarme

Baltasar Santos
Psicólogo clínico
Actitud i Més

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Tattoos y focalización

inguzEs habitual que tanto en psicología como en otras disciplinas, recomendemos focalizar en nuestros objetivos y metas. Focalizar significa tener presente algo que quieres conseguir o que no quieres olvidar. Está demostrado que cuando centras tu foco de atención en algo, tu perspectiva cambia, y las sirindipias o casualidades se hacen presentes, lo que significa que no hay tantas casualidades como mucha gente cree sino cambios en el foco de atención. Igual que tenemos más suerte cuanto más nos esforzamos en algo, también existen más serendipias cuando modificamos nuestro focus.

De esta manera, cuando una mujer se queda embarazada ve más carritos de bebé por la calle; cuando te compras un coche nuevo, ves muchos más coches de esa marca; y cuando nunca has tenido perro, y adquieres uno, te das cuenta de la cantidad de gente que tiene perro.

Además de trabajar tus pensamientos para focalizar tu centro de atención en aquello que te interesa, existen otras técnicas como el collage para representar gráficamente tus objetivos, tus metas, tus eslogans de forma que los tengas siempre presentes.

También el mundo del tatuaje representa una parte de focalización. Aunque cada persona se tatúa el motivo o imagen que le viene en gana, y que esos motivos son tan diferentes como personas hay (homenaje a alguien o algo, estética, signo distintivo…), lo cierto es que hay personas que también recurren al tatuaje como forma de focalizar su atención, y nunca perder de vista un determinado concepto o imagen.

Hoy he estado con Jordi de “El Caramot” de El Vendrell, y ha sido un verdadero placer verle trabajar en “Inguz”, un tatuaje de una runa vikinga, de la que ya hablé en otro post, y que desde hoy tengo el placer de visualizar permanentemente.

Aunque los significados que una imagen pueden ser de lo más variado, Inguz representa para mí, la necesidad de ser perseverante para conseguir tus objetivos. Nada nos es regalado. Para obtener frutos hemos de fertilizar el terreno, y de igual manera, los objetivos se consiguen cuando tenemos la paciencia y la perseverancia suficiente y no caemos en el derrotismo o la ira. Inguz señala una feliz realización y el empuje para iniciar un nuevo ciclo con los pies en la tierra. Pero también Inguz significa un nuevo renacer, el comienzo de una nueva vida o un nuevo camino o emprendimiento, cuando las cosas no han ido bien.

Constancia y criterio para conseguir tus metas, y en el plano emocional, la fuerza mental para aclarar y resolver los períodos difíciles por los que podemos atravesar en la vida.

Inguz te recuerda que todo cambia,que todo fluye y que no podemos permanecer entre obstáculos y obstrucciones constantes. La resolución de antiguos conflictos internos te llevan a experimentar un alivio de la tensión y la duda y a avanzar en tus objetivos.

Inguz te sugiere, así mismo, usar positivamente tu energía para tomar decisiones que te conduzcan hacia un nuevo ciclo de vida, desechando lo caduco, libre de influencias negativas y con buen estado de ánimo.

En definitiva INGUZ representa una actitud de apertura a los continuos cambios y a liberarse de los hábitos, condicionamientos, relaciones o patrones que bloquean nuestro progreso.

Como tanto personalmente como profesionalmente son actitudes, creencias y valores positivos en los que tod@s nos deberíamos focalizar, le pedí a Jordi que me tatuara esta imagen para focalizarme en ella, con la ayuda de su técnica y su arte.

Gracias Jordi, Gracias a El Caramot, y gracias a Laura por inspirarme y animarme. Buen trabajo!.

Baltasar Santos

Psicólogo en Actitud i Més y docente en Academia CEP El Vendrell.

 

 

disfrutar y vivir el presente

tiempo

¿Alguna vez has pensado cuántos días realmente disfrutaste de principio a fin? ¿tal vez has estado pensando demasiado en los “ojalá”, en los “si yo hubiera” y en los “y si”?. ¿demasiadas autoexigencias y lamentaciones? Preocuparse excesivamente por el futuro y lamentarse del pasado son las dos ocupaciones más sufridamente insatisfactorias a las que nos podemos dedicar.  Frecuentemente, la felicidad está ante nuestros ojos. Sólo tienes que mirar en la dirección adecuada.

Muchas veces nuestros días se vuelven automáticos: nos despertamos, momento all-bran, nos duchamos, desayunamos, vamos al trabajo, volvemos, cenamos y dormimos. Y por consiguiente, es muy común terminar el día con una sensación de vacío; nos desocupamos de todo y al momento de dormir solo pensamos que no estamos conformes con nuestra vida. Si piensas que HOY es solo un día más en tu vida: te equivocas, no es solo otro día, es el ÚNICO día que se te ha otorgado. La vida solo te permite vivir en el hoy; considéralo un regalo. HOY es todo el tiempo que tienes aquí y ahora, y, por tanto, tu única alternativa adecuada es disfrutar ese regalazo, agradecerlo, y vivirlo.

Nuestra mente gasta alrededor del 70% de su tiempo reproduciendo memorias y creando escenarios de “momentos perfectos”. Solo dedicamos el 30% de nuestro tiempo a vivir el presente, y de ese tiempo presente, “el ahora” es mucho menos innacesible todavía. Siempre se ha dicho: “cuando tenga x años tendré Y” “cuando me jubile seré feliz””cuando consiga tal  o cual meta seré feliz”…  De esta forma, muchas personas se ponen a si mismas condiciones a la felicidad, y siempre la aparcan en un tiempo futuro e incierto. Nunca debemos pensar en la felicidad como una meta cuando, en realidad, podemos sentirla siempre que queramos. La felicidad en una meta dura solo un momento o unos pocos minutos y no más que eso, pero la felicidad en el camino durará toda tu vida.

El secreto de la felicidad consiste en abrir los ojos a todas esas cosas que suceden en nuestro presente, en el aquí y en el ahora. ¿Crees que nunca pasa nada bueno o interesante? pues te equivocas, porque no hay dos momentos iguales. Observa bien y te darás cuenta que todos los días son únicos, nuevos y especiales. Nada en esta vida se repite, y por ello, no importa tu pasado ni las incertidumbres del futuro. lo único que estamos seguros es de nuestro ahora.

“No existe ni el pasado, ni el futuro, solo los hechos”.Hoy es lo único que tenemos seguro. Aprende a poner atención plena a todo lo que hagas momento a momento, disfrútalo, vive tu día consiente, despierto y atento. Dedícate a cultivar el gran regalo que este día único tiene para tí y vívelo como si fuera el primero y el último día de tu vida.

 

 

La gestión del tiempo desde una perspectiva Kaizen.

kaizenEl tiempo es un recurso valioso, estratégico. Es uno de los recursos más escasos tanto para las personas como para cualquier organización, y sin embargo, a pesar de ello, sigue siendo uno de los recursos que se desperdician con más frecuencia. Solamente ejerciendo control sobre este recurso valioso se pueden poner en marcha las tareas que nos permiten conseguir nuestros objetivos y metas tanto a nivel personal como organizacional.

El tiempo es el único activo irrecuperable: cuando se utiliza, se gasta, y nunca más vuelve a estar disponible. Muchos otros activos son recuperables y pueden utilizarse en algún propósito alternativo si su primer uso no resulta satisfactorio; pero con el tiempo no se puede hacer lo mismo.

A pesar de que este recurso es extremadamente crítico y valioso, es quizás al que prestamos menor atención, puesto que no lo asociamos a recursos económicos, no es tangibe y parece ser gratis. Considerar el tiempo como un activo administrable es fundamental para introducir aquellos cambios personales u organizativos que inciden directamente en la consecución de nuestros objetivos. En el área organizacional, el Kaizen trata el tiempo como un recurso valiosísimo. También es aplicable en psicología.

La utilización ineficiente del tiempo da como resultado el estancamiento:

  • En las empresas, Los materiales, los productos, la información y los documentos permanecen en un lugar sin agregar valor alguno. En el área de producción, el desperdicio temporal toma la forma de inventario. En el trabajo de oficina, esto sucede cuando un documento o segmento de información permanece en un escritorio o dentro de un computador esperando una decisión o una firma. Todo estancamiento produce despilfarro. Los desperdicios (muda) conducen invariablemente a la pérdida de tiempo, por eso el lugar de trabajo (gemba) debe estar siempre ordenado.
  • Para las personas, una mala gestión del tiempo produce procrastinación. Dedicar mucho tiempo a tareas o actividades improductivas, y aplazar para más tarde, las tareas y actividades productivas. En muchas ocasiones, esta pérdida de tiempo, y los pensamientos de ineficacia cuando se sabe que se tienen que abordar tareas relevantes, pueden producir bajada de autoestima, fatiga, ansiedad y estrés.

El tiempo es un activo que con frecuencia se desprecia. Si se dilapida pone en peligro el mejor de los planes; si se utiliza cuidadosamente hace que la administración sea más efectiva y menos inquietante. El tiempo es irrecuperable: una vez que el tiempo se ha gastado, nadie tiene una segunda oportunidad para usarlo.

Si concebiéramos el paso del tiempo, otorgándole el mismo valor que si nos dejáramos una luz de casa encendida, o un grifo de agua permanentemente abierto, seríamos más conscientes del valor que tiene el tiempo.

La eliminación de los tiempos muertos que no agregan valor, aumentan la capacidad de lograr incrementos sustanciales, tanto en eficiencia como en satisfacción (propia y del cliente). Por cuanto no tiene costo alguno, la eliminación del muda es una de las formas más fáciles que tienen las empresas y las personas para mejorar sus operaciones.

Todo lo que tenemos que hacer es observar y registrar en qué invertimos el tiempo. Reconocer el “muda” o tiempos muertos o improductivos, y emprender los pasos necesarios para su eliminación. El tiempo también puede ser administrado para darle un uso óptimo, en la misma forma que se maneja el dinero, el suministro eléctrico, el gas o el agua.

En síntesis, el método Kaizen debe contemplar:

  • En las empresas: una visión sistémica de la empresa que participe activamente en los procesos productivos, y en la planificación comercial y financiera. Esto implica apelar a diversas estrategias de ingeniería donde la gestión estadística y el uso de las herramientas informáticas permitar aumentar y dar flexibilidad a la capacidad productiva.
  • En las personas: una implicación y control sobre la propia vida y las actividades que desarrollamos, y en la eficacia y eficiencia de éstas en la consecución de nuestros objetivos y metas.

Pequeños cambios tienen grandes consecuencias.

Disfruta del éxito: convierte tus deseos en objetivos

deseosLas cosas no se consiguen por arte de magia o gracias a la suerte, al menos en el 99,99% de los casos. Uno puede desear algo con todas sus fuerzas pero si no pone los medios para conseguirlo nunca lo alcanzará, Ahí estriba la diferencia entre deseo y objetivos. El deseo está ahí, en el mundo de las ideas, pero sólo es alcanzable cuando se convierte en un objetivo y se trabaja para conseguirlo. Parece algo obvio, pero el día a día está lleno de casos en los que las personas confundimos los deseos con los objetivos. Veamos algunos ejemplos.

Mi vecino Luis desea llevarse mejor con los demás. Le gusta pasar el tiempo con otros vecinos, y como es tímido, se siente más sociable cuando bebe. Por ello, se pasa el día en los bares tomando cervezas junto a los vecinos que pasan por el bar en uno u otro momento del día, pero él siempre está. Cuando llega la noche su mujer se enfada con él por su ebrio estado. Los vecinos que comparten cervezas con él, critican a sus espaldas su “mal beber”, aunque se compadecen de “su problema con el alcohol”.  Paradojas de la vida, Luis desea sociabilizarse pero no hace otra cosa sino beber para conseguir su objetivo.

Juan tiene el firme deseo de dejar de fumar. El deseo es firme porque desea dejar el tabaco desde hace más de 20 años. En una ocasión lo consiguió, y como vio que era fácil volvió a fumar. Hoy, a pesar de la intensidad del deseo, Juan no ha convertido su deseo en un objetivo, por tanto no hace nada más que seguir deseando. (lo tengo que dejar!).

A inma le sobran 20 kilos. No es una cuestión de estética sino de salud. Desea perder peso con tantas fuerzas que ha hecho 30 dietas, incumpliendo todas ellas, por supuesto. Inma parece tener un problema de mantener su deseo como objetivo por el que hay que esforzarse con tesón.

Raquel desea aprender inglés con toda su alma porque eso le abrirá puertas laborales. Sin embargo, no se ha apuntado a ningún curso, ni ha pensado en ninguna actividad que le permita aprender el idioma. Su deseo no se ha convertido en objetivo.

La empresa SaludPan desea incrementar las ventas mediante su página web. Sin embargo, no lo ha convertido en objetivo a planificar, ni considera la posibilidad de hacer nada para aumentar las ventas por web. Su deseo no está acompañado de una planificación por objetivos.

Son sólo algunos ejemplos de que algo tan obvio no es, ni mucho menos, tan frecuente. Hemos de recordar que para conseguir el éxito no es suficiente con desearlo, sino que es necesario convertir el deseo en un objetivo, y hacer cosas, con voluntad y tesón, para conseguirlo.   ¿Y tú?, ¿ya has convertido tus deseos en objetivos?.