Feliz imperfección

Feliz imperfección

Las personas podemos ser demasiado exigentes con nosotros mismos o con los demás. No debemos caer ni en la desidia ni en la pasividad acomodaticia…pero tampoco en la crítica excesiva ni en las autoexigencias, porque nos llevan al fracaso y a la ira. Fluir, entender y respetar la diferencia y el error es lo que nos hace ser verdaderamente humanos. Excluir a quien se equivoca es quedarse sólo.