Terapia para el Hambre de piel.

Abrazos de amor, de cariño, de respeto, de amistad, de confianza, de consuelo, de solidaridad, ….. abrazos: el mejor remedio para la sed de piel.

Hace unos años, de visita por Madrid, me tropecé con unos jóvenes que exhibían unos carteles que decían “abrazos gratis” mientras iban saliendo al paso de los desconocidos con los que se cruzaban por la calle para darles un abrazo. Aunque sorprendidos, muchos transeúntes accedían al abrazo, y acto seguido su cara se iluminaba y una sonrisa presidía su expresión. Son los efectos del abrazo.

Uno de los problemas más acuciantes que experimenta la mayoría de personas, es la llamada “hambre de piel”, que no es otra cosa que la constatación de que nos sentimos sólos, o de que no se nos expresa tanto cariño como el que necesitamos. Tal problema pone de manifiesto una verdad como un templo: el afecto es tan necesario para las personas como el agua, el aire, o los alimentos. La falta de afecto nos predispone a la depresión, la ansiedad y a un montón más de problemas emocionales. La terapia, sin embargo, puede ser tan rápida como queramos: sólo tenemos que ponernos a repartir afecto: abrazos, frases cariñosas, comprensión, besos, llamadas desinteresadas… e inmediatamente todo lo que ofrecemos lo recibiremos. El hambre de Piel está tan extendida en nuestra sociedad, que una persona que toma la iniciativa para saciar el hambre de los demás, es rápidamente correspondida.

Pruébalo hoy!