¿Esperas que adivinen tu pensamiento?

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La adivinación de pensamiento como base de muchos problemas de relación de pareja

La comunicación es uno de los problemas más frecuentes en las relaciones de pareja. En otros posts hemos hablado de la falta de respeto, la impulsividad,  y la falta de escucha activa que están presentes en la mayoría de parejas que asisten a terapia de pareja.

Hoy le toca el turno, a uno de los problemas de comunicación más perjudicial: la adivinación del pensamiento, es decir, pensar que el otro sabe lo que pensamos, sin que se lo hayamos dicho, y pensar que se sabe lo que el otro piensa, sin preguntarle.

Dar por hecho pensamientos del otro o pensar que el otro nos tiene que adivinar los nuestros, es una actitud ineficaz para una buena comunicación.  Este error de pensamiento y de conducta se sustenta en la creencia “las buenas parejas tienen que saber lo que piensan porque se conocen muy bien”. Es un error, porque aunque sería bueno desarrollar un alto grado de complicidad y “química” con nuestra pareja, esa complicidad sólo se lleva a cabo en decisiones que ambos comparten, pero no cuando hay disparidad de opiniones.  Una comunicación asertiva, en que ambos miembros de la pareja expresen sus propios pensamientos y opiniones sin lesionar los del otro, es en cambio una actitud mucho más favorecedora tanto de la comunicación como de la cohesión de la pareja.

Uno de los grandes errores de la “adivinación del pensamiento” es dar por hechos argumentos en la mente del otro, que ni siquiera intentamos confirmar, porque pensamos que no es necesario preguntar dado que ya sabemos lo que el otro piensa… cuando no es así. Grandes peleas, discusiones y rupturas se han ido gestando en la adivinación del pensamiento.  Nuestro grado de ira es tan elevado por algo que nos han dicho (o hemos entendido que nos han dicho), que automáticamente damos por hechas algunas intenciones en el otro, que no se corresponden con las verdaderas intenciones del otro.

Este fallo comunicativo puede solucionarse siempre que ambos miembros de la pareja quieran. Sólo son necesarias dos cosas:

  1. Prescindir de la adivinación del pensamiento. No interpretar las intenciones del otro hasta que le hayamos preguntado: “¿Lo que quieres decir es ….esto?”. De esta forma damos la oportunidad de confirmar o rechazar la “película” que nos estábamos empezando a montar.
  2. No esperar que el otro adivine lo que queremos, o lo que pensamos, porque quizás no le está llegando tu onda mental. Es mejor que se lo digas, y que te expliques bien.

Por último, y como algo lúdico, os dejo un enlace a un sitio en el que sí que os adivinarán el pensamiento. http://es.akinator.com/

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