¿Existe la pareja perfecta o es una utopía?

. Si entendemos por pareja perfecta el “ideal” que vemos en algunas películas, es sólo eso un ideal irreal. Sin embargo, podemos proponernos mejorar nuestra relación día a día, sabiendo que siempre habrá puntos de vista diferentes que aprenderemos a expresar adecuadamente.

Cuando iniciamos una relación todo es de color de rosa. Vemos lo positivo del otro, y apenas tenemos tiempo de compartir lo negativo que hay en todos nosotros. Sin embargo, pasado el “loco” periodo de enamoramiento y de “mariposas en el estómago”, surgen las rutinas, los desacuerdos, los roces …y los conflictos.  ¿Cómo abordarlos de forma positiva?

Una de las primeras cosas que hemos de modificar es la idea (irracional por otra parte) de que nuestra pareja está ahí para  consolarnos, resolver todos nuestros miedos y responder a todas nuestras expectativas (esas que muchas veces ni expresamos). Cuando se piensa así,  la princesa amable y maternal se convierte en una bruja malvada, y el príncipe azul se convierte en un sapo.  

Para alcanzar la felicidad de la pareja, hay que partir de la felicidad individual para después compartirla, convirtiendo la vida feliz en pareja en la “guinda” de la felicidad. 

Poner nuestra felicidad en manos del otro es ya de entrada, culpabilizarlo de nuestros momentos infelices.

Muchas parejas traen el ideal de que en la pareja se debe compartir todo. El 100% del tiempo, de actividades y de amigos. Error….y qué agobio!!!. ¿dónde queda el espacio personal que todos necesitamos?.

Otras parejas, mucho más liberales, entienden que cada uno ha de hacer su vida. ¿Entonces qué se comparte?.

En cambio, el modelo de los círculos que se entrecruzan dejando un espacio común, pero también un amplio espacio personal individual se convierte en el modelo del éxito de la pareja. 

La gestión del tiempo en común, y del tiempo individual se convierte en pieza clave en la terapia de pareja. Lo que verdaderamente importa no es la cantidad de tiempo a la semana que la pareja comparte, sino sobretodo la dedicación a la pareja de pequeños lapsos de tiempo en el que uno se interese por el otro, y en el que se refuerze positivamente el uno al otro con lo que llamamos “caricias emocionales”. Con 5 horas semanales es suficiente. Lo que muchas personas deben aprender en terapia de pareja es emplear su tiempo personal, las 163 horas restantes.

 

El EGO, la percepción de un Dios externo, y el olvido de nuestra divinidad, son el origen de nuestro SUFRIMIENTO!! / El MIEDO es la ausencia de AMOR!! / Enamorarse de Uno Mismo: Amor a Uno Mismo y Amor al Prójimo!!

Tu poder contra la depresión

Todos nos hemos sentido en alguna ocasión desesperanzados, tristes y con un gran sentimiento de pèrdida inconsolable. En algunas ocasiones, conocemos la causa y eso nos ayuda a salir del bache anímico. En otras ocasiones, no sabemos la razón exacta de tal sentimiento, lo cual nos hace sentir más indefensos si cabe y buscamos una causa en que algo dentro de nosotros no funciona bien. Mientras que en el primer caso, el equilibrio se alcanza tras las fases de “duelo”, en el segundo de los casos, existe un riesgo mayor de cronicidad e intensificación de los síntomas que etiquetamos como depresión.

 Cuanto más competitivos e individualistas son los miembros de una sociedad mayor riesgo de depresión. De alguna manera podemos decir que la sociedad capitalista es generadora de depresión, en tanto en cuanto divide entre el éxito y el fracaso, midiéndolos en términos económicos y no en unidades de felicidad. De esta forma encontramos personas abocadas a una vida que no quieren vivir, y personas empecinadas en llegar el éxito sin andar el camino del esfuerzo y la preparación. Hay tenemos la causa de la mayoría de las  depresiones sin causa.

 

Los valores transmitidos de generación en generación  nos “enseñan” a amoldarnos a unos cánones, (algunas veces,  encajonarnos en ellos) que oscilan entre el “haz lo que digan tus mayores” y el “disfruta de la vida que sólo se vive una vez”. Los valores de la solidaridad, la interdependencia y la propia autonomía quizás son insuficientemente difundidos. Cuando se aplica aquéllo de “primero yo, luego yo, y si queda algo….yo” la no consecución de todo lo que nos proponemos se experimenta como un fracaso. Incluso la muerte se experimenta como una desgracia provinente de un castigo divino, en lugar de entender las causas y situar la muerte como lo que es, un paso más de la vida que todos vamos a experimentar en nuestras propias carnes,  y que da paso a algo diferente, que nadie conoce, y en el que caben multitud de interpretaciones físicas, biológicas, filosóficas e incluso místicas, esotéricas o religiosas.

 De esta manera, cuando el entorno no funciona como deseamos, nos sentimos perdidos y desesperanzados. Perdemos la confianza en nosotros mismos, y no caemos en la cuenta, de que no hemos perdido la confianza, sino que en muchas ocasiones no la hemos tenido, debido a que no hemos tenido que tomar grandes decisiones, más allá de casarse, estudiar tal o cual cosa, o comprar tal o cual casa (decisiones que si fuésemos observadores externos, entenderíamos perfectamente como pequeñas decisiones sin importancia, que no afectan la esencia de la vida, sino que marcan la forma en la que vivimos.

 Los políticos dirigen,  los funcionarios están para servirnos, los currantes para currar y los jefes para ordenar. A grandes rasgos nos creemos esas mentiras, aún a sabiendas que no es así. Individualmente somos conscientes de ese error, pero colectivamente se nos ha enseñado a modificar poco el status quo de la sociedad, y no implicarnos más allá del rol que nos ha “tocado” desempeñar. Nada más erróneo. Aunque todo parece estar dividido en grupos que nos eximen de tener que tomar decisiones, la realidad es que tenemos el  derecho a decidir cómo queremos vivir,  como individuos y como individuos dentro de un grupo social más amplio. Nuestro mayor poder es decidir sobre nosotros y actuar en consecuencia, y sin embargo cuesta encontrar autoconfianza en nuestras propias decisiones, porque no estamos acostumbrados a decidir.

 Llegados a este punto, podría inclinarme por derivar algunas conclusiones políticas, filosóficas o incluso educativas.  Sin embargo, la mejor conclusión que les puedo explicar es la psicológica:  Nacemos con ayuda, y morimos sin ella. Tenemos la capacidad de decidir durante  el resto de nuestra vida. De nuestras decisiones se derivan aciertos y también errores. De ambos hay que aprender y sobre todo de los errores. Si las cosas no salen como habíamos previsto, no es ningún fracaso, o bien es un error,  o bien el deseo era irrealista  o bien el objetivo dependía de factores que no dependen de nuestro poder de decisión.

 La coprensión del mundo, de la vida, y de lo que en ella acontece, conjuntamente con la disciplina y esfuerzo adecuado conducen a la autosatisfacción entendida como felicidad, y por tanto, la mejor vacuna contra la depresión.

 El poder está dentro de tí no hace referencia a una mística de energías que fluyen de forma casi-mágica. El poder está dentro de tí significa que está en tu mano sentirte como te plazca, fijarte objetivos asequibles y esforzarte en trabajar más y mejor por conseguirlos, contando con que pertenecemos a un universo en el que no estamos sólos y en el que por tanto no podemos controlar todos los factores.  Tu motivación por entender el mundo que te rodea, aceptar cuanto hay de bueno y hermoso, y luchar por el cambio de lo no tan bueno es el final de la depresión. Resiliencia se le llama ahora. 

 

¿Por qué este blog?

Este espacio inicia su andadura con el objetivo de ser un lugar para compartir psicología, y especialmente pensado para las personas que buscan reconducir determinadas emociones y los estudiantes y profesionales de la salud, con los que pretendemos dar a conocer y compartir materiales y experiencias.  Deseo tener la constancia para irlo actualizando con una periodicidad semanal, mediante la creación original de contenidos con algunas reflexiones compartidas en terapia, y con recomendaciones y comentarios sobre contenidos de interés realizados por otras personas.

Este blog constituye una plataforma de difusión de los contenidos de Actitud i Més, es decir, el centro de psicología,  desarrollo personal y formación emocional (Emoformación) de El Vendrell.

Los idiomas preferentes de publicación en este blog serán el castellano y el catalán, idiomas que hablamos indistintamente en las sesiones de terapia y formación presencial.

Espero que sea del interés de los amigos lectores, y os animo a participar en él para construir entre todos un espacio que ayude y oriente a las personas que más lo necesitan,  complementando de esta forma el necesario servicio que prestan los miles de profesionales de la psicología en sus vertientes clínicas y de la salud.

Baltasar Santos Fernández

Actitud i Més.

Psicología y emoformación.