Más allá de la felicidad

He visto la película “En Busca de la Felicidad” más de veinte veces. En mis cursos es un material didáctico más que sirve para entender e ilustrar conceptos muy repetidos pero poco ejemplificados, como por ejemplo, la resiliencia, el esfuerzo, la motivación interna y externa y el autoempoderamiento, entre otros conceptos.

Pero para mí, la película protagonizada por Will Smith plantea una cuestión sobre la que debemos reflexionar: “¿Es la felicidad lo mejor que nos puede pasar?”. La respuesta es No. Es mucho más interesante dotar a tu vida de un sentido, de un significado, porque la felicidad, o como mínimo, la felicidad entendida desde una perspectiva muy generalizada, va acompañada, en muchas ocasiones, de hechos agradables y de la ausencia de momentos dramáticos. Hay personas felices que se suicidan.

En la última década se ha incrementado notablemente el número de suicidios hasta convertirse en la primera causa de muerte. Es un secreto a voces, ocultado para que no cunda el pánico, pero es una realidad. Si las personas que se han suicidado encontraran el sentido de la vida, aquél hilo conductor que nos hace ser quién somos y cuyo propósito está definido, seguramente no se habrían suicidado. Objetivamente vivimos con mayor confort que nuestros antepasados, pero sin embargo, por el camino vivimos una vida automática y autómata que nos deja al pairo de que los vientos que soplen nos favorezcan o no.

Definir el sentido de nuestras vidas se hace a través de la construcción de 4 pilares básicos:

  • Sentido de pertenencia
  • Un propósito
  • Trascendencia
  • Una narrativa amable

Sentido de pertenencia es la base sobre la que asentar nuestra vida.

Definimos sentido de pertenencia como un conjunto de factores que nos demuestran que formamos parte de grupos sociales, de una comunidad. Nuestra sociedad occidental ha olvidado la importancia de los encuentros con amigos y familiares. Hemos olvidado saludar a las caras conocidas por la calle aunque no les conozcamos en profundidad. Hemos olvidado aceptar favores y los rechazamos como un signo de autosuficiencia. Hemos olvidado charlar con el dependiente de la tienda sobre el tiempo. Siendo una sociedad la nuestra, con tantos avances, hay más gente en soledad que nunca. Y no se trata de una soledad física, sino de una soledad mental que nos hace sentirnos indefensos y a merced de las circunstancias.

Es fundamental recuperar nuestra esencia humana en las relaciones sociales. Es fundamental identificar el grupo al que pertenecemos, conocer a tus pares y pasar tiempo con ellos. Ese sentido de pertenencia es el primero de los pilares sobre los que se asienta el sentido de la vida.

Tener un propósito significa contribuír con algo a nuestra comunidad.

Es de todos conocidos que la mayoría de nosotros desarrollamos un trabajo que se convierte en un propósito vital. Esa es la razón, por la cual, cuando perdemos el empleo o cuando nos jubilamos nos sentimos muy perdidos. Además de la disminución de los recursos económicos, subyace un sentimiento de incapacidad que puede degenerar en una depresión o en otros.

Encontrar el propósito de nuestras vidas va más allá de nuestros empleos. Somos personas capaces para muchas cosas y especialmente buenos en otras. Cada uno de nosotros puede contribuir con sus ideas, con su esfuerzo o con su arte a la comunidad, satisfaciendo la necesidad que otras personas tienen.

Ayudar a los demás en algo es un lindo propósito que nos permitirá afianzar nuestra vida como algo útil para nosotros mismos y para otras personas.

Trascendencia

Nuestras vidas son importantes, y su importancia radica en la simple existencia, sin mayor exigencia. Durante la vida olvidamos las cosas importantes y nos centramos en cuestiones irrelevantes desde el punto de vista del universo. Recuperemos una visión propia mucho más positiva y que, formando parte de una comunidad y habiendo definido un propósito claro para nuestras vidas, nos permita darnos cuenta de la importancia de nuestros actos en el entorno en el que vivimos.

Sentirse parte indisociable del universo, de la naturaleza y en contacto con ella, nos ayuda a relativizar los problemas y preocupaciones que nos abordan en nuestras vidas y afrontarlos con una actitud realista más positiva.

Nuestra Storytelling es la historia de nuestra propia evolución como individuos.

Nuestra vida es mucho más que una simple sucesión de hechos y acontecimientos; es sobre todo, una evolución, un viaje en el que adquirimos experiencias y conocimientos que nos hacen ser, a cada momento, nuestra mejor versión.  Atribuir las cosas malas que nos ocurren a los otros, nos sitúa en una espiral de odio o de victimismo. Atribuirnos las cosas malas a nosotros mismos nos sitúa en un escenario en que nos autosaboteamos con pensamientos y culpas de forma inútil, y deteriorando nuestra autoestima.

Es importantísimo olvidar las etiquetas que otros nos han puesto y que nos hemos creído. Somos nosotros mismos quienes tenemos la obligación de encontrar el relato de nuestra vida. El sentido que demos a las experiencias de nuestro pasado influirá notablemente en nuestras experiencias futuras y en las expectativas que sobre ellas vertimos.  Hemos de definir nuestro presente a partir del conocimiento que hemos adquirido en el pasado, siendo plenamente conscientes de que ese presente es modificable siempre, y que nuestro futuro no solo vendrá indudablemente, sino que además lo podemos construir de forma consciente y planificada.

Nuestra historia personal es la que ha hecho de nosotros lo que somos y lo que ofrecemos a los demás. Tras un accidente grave puedo interpretarlo como una conjunción de calamidades, o puedo interpretarlo como una señal de advertencia para cambiar de actitud en algunas circunstancias y centrar mi atención y mi conciencia en lo realmente importante de la vida: que tenga sentido.

Para ello, quizás deberemos buscar ese tiempo de privacidad en la que no estás con nadie más, sino contigo mismo. Ese tiempo de autocomprensión nos permitirá acabar de concretar el sentido que dotemos a nuestra vida.

Conclusión

En la vida hay algo aún más importante que la felicidad, y ese algo es que la vida tenga sentido, que tenga significado: sentido de pertenencia, un propósito, trascendencia y tu propia narrativa son los 4 pilares sobre los que se asienta una vida con sentido.El amor, la solidaridad, la responsabidad y la coherencia son conceptos que debemos poner en práctica con mucha mayor frecuencia.

Baltasar Santos

Psicólogo

 

 

¿Y tú?¿has sufrido alguna vez el síndrome del impostor?

sindromeimpostorSi no lo has sufrido, enhorabuena, porque 7 de cada 10 personas lo han sufrido en alguna ocasión a lo largo de su vida profesional.

Quienes sufren El síndrome el impostor, consideran que están sobrevalorados, y que no son tan capaces como los demás creen.

Os hago una confesión. Durante algunos años tuve algunos cargos de cierta responsabilidad en una organización sindical para la que además trabajaba como asalariado desarrollando funciones como técnico de políticas activas de empleo. Mi vinculación con esa organización era doble: por un lado, trabajaba como técnico, y por otro lado militaba sindicalmente como cualquier otro trabajador afiliado, y había llegado a tener responsabilidades en este último ámbito.

Sin embargo, lo que para muchos pudiera ser una ventaja, para mí era todo lo contrario. Sentía el síndrome del impostor. En ocasiones me preocupaba en exceso que los demás me vieran como un impostor. Yo mismo pensaba que era un buen técnico, pero no tanto como responsable sindical. Nadie me decía que eso fuera así, pero yo lo pensaba. Las consecuencias eran que, literalmente, vivía en esa organización, dedicando más de 16 horas diarias a mis funciones técnicas y sindicales para que nadie pudiera tacharme de “impostor” por no provenir de una fábrica o de una gran empresa.

He conocido unas cuantas personas que, siendo grandísimas profesionales de su sector: sanidad, formación, administración…me han explicado vivencias muy parecidas a las mías: un exceso de celo para cumplir con todas las responsabilidades asignadas que te llevan a padecer síntomas de ansiedad, estrés, cuando no problemas de pareja, aislamiento de las amistades, etc… y lo peor de todo, es que no se vive negativamente, al menos en un principio, hasta que llega un día, en el que lo ves todo claro.

Reconocer que tu éxito profesional es una cuestión de mérito y que no tienes que demostrar nada extra más allá de tus conocimientos en una jornada laboral “normal” es el primer paso para vencer el síndrome del impostor. Tu éxito no tiene nada que ver con la suerte ni tienes que demostrar nada a nadie,más allá de tu profesionalidad y de cumplir con tus responsabilidades.

Quienes sufren este síndrome tienen la sensación de no estar nunca a la altura; de no ser lo suficientemente buenos, competentes o capaces; de haber perdido facultades, de ser impostores, vamos…un fraude. En muchas ocasiones, algunas personas (dirigentes, compañeros…) detectan que eres una persona que quiere cumplir de forma excelente con todas tus responsabilidades, y entonces….te asignan más responsabilidades… hasta que llega un momento en que ningún ser humano podría llevarlas a cabo de una forma racionalmente buena, y sobretodo, sin poner en peligro tu propia salud.

Normalmente, este tipo de síndromes lo padecen en aquellas profesiones donde la competencia es muy alta, pero también hay factores que favorecen su aparición. Por ejemplo creencias y pensamientos del tipo “no querer quedar mal con nadie”, “agradar a todo el mundo”, “no parecer incapaz”, “no saber decir no”…

Sea como fuere, si te ves reflejado con este síndrome, piensa que hay muchas más personas como tú que lo sufren, y empieza a valorarte a ti mismo y a practicar la asertividad. Sí, en efecto, pelear por tus retos, hacer valer tus opiniones, de forma amable y razonada, tener la perfecta seguridad para mostrar tu oposición ante una nueva petición, defender tus derechos sin agredir los de los demás….todo eso que supone la asertividad, es un remedio total para evitar el estrés y la ansiedad relacionadas con ese sentimiento de no poder hacer frente a las responsabilidades de tu cargo por no ser suficientemente buena.

El coaching y el trabajo cognitivo conductual en sesiones semanales con tu psicólogo servirán para analizar las causas y como afrontar tus responsabilidades sin juzgarte ni presionarte.

Se han identificado algunas causas de este síndrome, pero considero que todas ellas tienen su origen en un esfuerzo constante por agradar a los demás, de ser válidos a ojos de los demás, de no decepcionar a los demás y eso puede verse desde la más tierna infancia.

Esfuerzos de superación constante desde la infancia: querer agradar a los padres, traer buenas notas y ser un hijo/a ejemplar puede convertirse en una causa de este conflicto en el futuro. El amor de nuestros padres es incondicional, no depende de buenas notas ni de buenos comportamientos, pero no siempre se ve de esa forma cuando somos niños, y el miedo a no agradar a nuestros padres se queda fijado como un patrón de conducta que reproducimos constantemente en otras esferas de nuestra vida adulta.

De esta forma desarrollamos una baja tolerancia a la frustración, o mejor dicho, nos frustramos y calificamos de fracaso todo lo que no sea excelente, todo lo que no sea cumplir 100% con todas las responsabilidades que nos asignan aún cuando éstas sean excesivas. La autoexigencia exacerbada convierte el exceso de tareas en una frustración personal que combatimos con más tiempo de dedicación, a costa de la familia, de horas de sueño, de horas de descanso y de nuestra propia salud.

La mayoría de las personas que sufren el síndrome del impostor no dirían que se sienten como impostores, pero sin embargo, cuando oyen hablar de este tema tal y como lo desarrollamos en este post, se sienten plenamente identificadas.

¿y tú? ¿te sientes identificado/a?

Baltasar Santos.
Psicólogo clínico.

14+42 fobias raritas. ¿las conoces?

aerofobiaUna fobia es un trastorno de ansiedad caracterizado por un miedo irracional a un estímulo (una situación, un objeto, un lugar, un insecto, etc.).

La persona que sufre una fobia hace todo lo posible por evitar ese estimulo que le provoca malestar, y esta conducta evitativa puede llegar a interferir en el funcionamiento normal de su vida diaria. Desde el miedo a los payasos hasta el miedo al número 13, existen muchas fobias extrañas e inexplicables.

Es precisamente esa evitación la que provoca que la fobia se mantenga en el tiempo. Cuando la fobia se produce hacia algún objeto o situación que no nos vamos a encontrar en nuestra vida (por ejemplo, fobia a viajar por el espacio, no pasa nada, porque no nos va a interferir en nuestra vida cotidiana). El problema viene cuando las fobias se dirigen a objetos o situaciones cotidianas.
Las técnicas de exposición y psicología cognitivo conductual han demostrado ser las más eficaces para vencer las fobias.

Te dejo aquí una lista con las fobias más raras. Si quieres contarnos alguna fobia rara, puedes dejar tu comentario.

Fobias raras:

Crometofobia o crematofobia: Fobia al dinero. Algunas personas sufren porque temen tocar el dinero, y contaminarse por la suciedad, bacterias o por las manos que han pasado. En otros casos, se rechaza el dinero y por eso la persona realiza acciones inconscientes para perderlo o no ganarlo.

Xantofobia: miedo al color amarillo. Cualquier cosa que contenga el color amarillo produce gran ansiedad a las personas que sufren este tipo de fobia. El sol, la pintura amarilla o inclusive la palabra ‘amarillo’, generan síntomas de ansiedad en el xantofóbico.

Turofobia: miedo al queso. Las personas que sufren turofobia no pueden ver ni oler un simple trozo de queso.Da igual el tipo de queso, les produce una sensación de malestar intenso.

Coulrofobia: miedo a los payasos. Rara…o ¿más frecuente de lo que creemos?. La imagen de un payaso produce pánico, miedo y angustia a la persona que sufre coulrofobia. ¿Tendrá la culpa el payaso de McDonalds?. Fuera bromas, las personas que lo padecen pueden sufrir grandes ataques de ansiedad.

Catisofobia: Miedo al acto de sentarse. Quienes tienen este problema sudan, tiemblan y hasta se ahogan cuando ven una silla en la que tienen que sentarse.

Hexakosioihexekontahexafobia (miedo al 666): También se conoce como “Thrihexafobia” y es el miedo extremo al número “666”. Todo lo que esté relacionado con este número, directa o indirectamente, causa una aprensión difícil de controlar.

Somnifobia: miedo a dormir. Esta fobia provoca un miedo irracional y excesivo ante el acto de dormir. Las personas que la sufren sienten pánico por pensar que mientras estarán durmiendo algo terrible les va a pasar, como por ejemplo, que dejarán de respirar y morirán. La causa puede ser también el miedo a tener pesadillas debido a haberlas sufrido de manera repetida con anterioridad. Obviamente, esta fobia está íntimamente ligada con el insomnio y con la alerta cortical.

Clinofobia: Una variante de la anterior, pero concretada en el miedo a irse a la cama. No sienten lo mismo si duermen en una silla o en un sofá.

Omfalofobia: miedo a tocar su propio ombligo o el de los demás. Estas personas tienen serios conflictos a la hora de bañarse por no poder mirar su ombligo ni tocarlo. Los síntomas fisiológicos que se presentan van desde la irritabilidad, las náuseas, mareos, vómitos, ira, así como una sensación de total impotencia.

Hipopotomonstrosesquipedaliofobia: Miedo a las palabras largas o a las palabras extrañas. El temor está referido al miedo a hacer el ridiculo al no entenderlas o saber pronunciarlas. Se asocia a la timidez.

Hilofobia: temor a los árboles. Se refiere al temor a los arbustos, los árboles y los bosques. Se suele desarrollar en niños pequeños, ya que se vincula con los bosques encantados, en los que se pueden encontrar brujas o monstruos malvados.

Triscaidecafobia: miedo al número 13. Los que sufren este trastorno de ansiedad evitan cualquier objeto o cosa que contenga el número 13.

Ablutofobia: Fobia al agua y al jabón. En los casos más extremos, estas personas pasan meses y hasta años sin bañarse. Sienten que el agua y el jabón podrían enfermarlas. De hecho, algunos creen que posible ahogarse bajo la ducha. Otros experimentan mucho miedo al sentirse húmedos. Lo que hay detrás de esto es, generalmente, una experiencia traumática asociada a la limpieza.

Uranofobia: miedo al paraíso y a la vida después de la muerte. Puede desarrollarse en creyentes que piensan que serán juzgados al fallecer. Esta es una de las fobias más raras y complejas de tratar, puesto que no es posible hacer una terapia de exposición.

Si te parecen raras, mira el siguiente listado:

Allodoxafobia: Miedo a las opiniones de los demás
Apeirofobia :Miedo al infinito
Araquibutirofobia: Miedo a las cáscaras de los cacahuetes
Autofobia :Miedo a uno mismo
Bogifobia :Miedo al hombre del saco, el monstruo del armario…
Cacofobia: Miedo a la gente fea o a la fealdad de uno mismo
Caliginefobia :Miedo a las chicas guapas
Chamainofobia: Miedo a Halloween
Cipridofobia :Miedo a las prostitutas
Colpofobia: Miedo a los genitales
Consecotaleofobia: Miedo a los palillos chinos
Cromatofobia: Miedo a los colores
Dextrofobia :Miedo a los objetos a la derecha del cuerpo
Eisoptrofobia: Miedo a los espejos
Epistemofobia: Miedo al saber y al conocimiento
Escatofobia :Miedo a los excrementos
Efebifobia: Miedo a los adolescentes
Escriptofobia :Miedo a escribir en público
Espermatofobia: Miedo al semen
Estasifobia: Miedo a estar de pie
Fagofobia :Miedo a comer
Falofobia: Miedo a una erección
Fronemofobia:Miedo a pensar
Genufobia: Miedo a las rodillas
Hagiofobia: Miedo a los santos e imágenes religiosas.
Hobofobia: Miedo a los vagabundos
Kinesofobia: Miedo al movimiento
Macrofobia: Miedo a las largas esperas
Micofobia: Miedo a las setas
Mixofobia: Miedo a juntarse con gente diferente
Negrofobia: Miedo a la gente de raza negra
Nostofobia: Miedo a volver a casa
Octofobia: Miedo al número 8
Optofobia :Miedo a abrir los ojos
Ostraconofobia: Miedo al marisco
Panofobia: Miedo a todo
Parascevedecatriafobia: Miedo al viernes 13
Rabdofobia :Miedo a las varitas mágicas
Sarmasofobia :Miedo a los juegos eróticos
Socerafobia :Miedo a los suegros
Tetrafobia :Miedo al número cuatro
Zeusofobia: Miedo a seres superiores, como dioses

Seguro que todos tenemos “trazas” de alguno de esos miedos irracionales. No tienen importancia si no se trata de fobias auténticas que nos paralizan y nos bloquean, y tampoco tienen importancia si no limitan nuestra vida diaria. En cambio, si se transforman en una obsesión o alteran nuestra rutina, hay que hacerles frente.

10 tareas para fortalecer tu autoconfianza

10ejerciciosNunca es demasiado tarde para desarrollar la autoconfianza. Todos podemos despertar sintiéndonos fuertes, confiados y capaces, preparados para conquistar al mundo.

La autoconfianza es una habilidad que se puede mejorar, practicándola. Por ello, te presento 10 ejercicios para mejorar tu autoconfianza.

La frecuencia de estos ejercicios depende de tí. Tomátelo como un gimnasio psicológico al que acudir cuando quieras, y que no te costará dinero ni sudor. Contra más practiques mejor para tí, pero al lado de cada ejercicio te añado la periodicidad que sugiero que te plantees para un resultado óptimo.

Ahí van los 10 ejercicios:

1.- Organízate el día: (diario)

Piensa las cosas que vas a hacer, si es posible, con un día de antelación. Intenta poner cada día alguna actividad en la que destaques o con la que disfrutes especialmente. Siéntete eficiente realizando las actividades que te has programado. Ves tachando las tareas que has realizado a medida que las completes.

Puedes hacer tu lista de tareas en papel, o si te gusta más, puedes hacerlo con un organizador de tareas como google keep. No olvides volver a este planning cuando hayas leído este post entero.

2.- Habla con extraños: (diario)

Habla con el dependiente, con el panadero o con el camarero, deséale buenos días y muéstrale una sonrisa. Haz algún comentario positivo sobre el día. Comprueba que la gente está deseando hablar con personas como tú.

3.- Busca una gratificación a medio-largo plazo: (semanal)

Planifica un viaje, un fin de semana fuera, un concierto, un curso de formación que te gustaría hacer… algo que te guste. Establece una fecha prudencial para llevarlo a cabo. Apúntalo en tu lista de deseos.

4.- Encuentra tu motivación: (cada vez que sea preciso)

Muchas veces hacemos cosas que no queremos hacer, que pensamos que no nos aportan nada y que nos debilitan energéticamente por la manera en la que las abordamos. Pueden ser reuniones de trabajo, reuniones familiares, u otro tipo de actividades. Sea cual sea la actividad que vayas a realizar, piensa en la razón por la que la vas a realizar: por dinero, por placer, por hacer un bien a alguien,…. si no encuentras la razón sencillamente no la realices, pero piensa antes en las consecuencias que tendrá.

Puedes aprovechar positivamente cualquier actividad, por desagradable que sea, planteándotela como una prueba o como un reto.

5. Fíjate en tu lenguaje corporal. (diario)

Vigila tu postura. Mantén tu espalda erguida cuando camines, cuando estés sentado ante el ordenador o cuando hables con otras personas. Busca tu centro, el eje central que atraviesa tu cuerpo desde la coronilla de tu cabeza hasta tu zona sacra. Encuentra ese eje no tangible y mantén tu columna vertebral paralela al mismo.

Fíjate en cómo te expresas cuando hablas con los demás. Tu postura, el contacto de los ojos, el movimiento de tus manos, y sobretodo practica la sonrisa.

6. Plantéate un cambio en tu rutina diaria (diario)

Prueba un nuevo restaurante, o atrévete con una nueva comida. Haz algo nuevo para tus sentidos. Ves a un museo si no acostumbras a hacerlo. Ves sólo al cine, o a un concierto. Cambia al te si hasta ahora tomabas café. Empieza a gestionar tu twitter o tu cuenta de instagram. Introduce un cambio, por pequeño que sea, en tu rutina diaria.

7. Ves solo a algún lugar y disfruta de esa libertad. (semanal)

La seguridad en uno mismo se adquiere asumiendo la responsabilidad de explorar terrenos desconocidoses por tu cuenta. Ves a algún lugar nuevo tu solo, aprende y disfruta de esa experiencia.

Utiliza wikiloc para registrar la actividad, o haz fotos en instagram

8. Haz ejercicio físico. (diario)

“Mens sana in corpore sano”. Sea cual sea, tu estado físico plantéate un ejercicio a tu medida que suponga un reto para tí. Camina, corre, juega a baloncesto, ves en bici, nada o haz fitness. No es necesario que te machaques, simplemente haz diariamente algo más de ejercicio del que haces habitualmente.

Puedes plantearte monitorizar el ejercicio que realizas con aplicaciones para móvil como por ejemplo google fit

9. Muéstrate amable con los demás (diario)

Muestra tu mejor cara con los demás. Dí buenos días sonriendo, y hasta luego con una sonrisa cuando te marches. Hazle algún comentario positivo a alguien tipo “me gusta eso que dices, eso que haces, esa camisa, ese corte de pelo, ese perfume…”.

10. Reflexiona al final del día y agradece (diario)

No importa que seas o no creyente. La espiritualidad no es lo mismo que la religión. Dedica 5 minutos por la noche para pensar en lo bueno que te ha sucedido durante el día, y lo bueno que has aportado a quienes te rodean. Siéntete satisfecho y en continuo aprendizaje. Agradece al mundo, al universo, a tu dios, o a ti mismo lo bueno que nos ocurre y llénate de energía para abordar el día siguiente. Practicar uno o dos minutos de respiración abdominal acostumbra a ser un truco maravilloso para relajarte y estimular tu glándula pineal.

Baltasar Santos

Actitud i Més

Tienes un superpoder ¿lo utilizas?

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Los superpoderes no son exclusiva de MARVEL. Los seres humanos disponemos de algunos superpoderes alucinantes, capaces de cambiar el rumbo de nuestras vidas y nuestro entorno; capaces de generar bienestar y beneficios tanto a nosotros mismos como a quienes nos rodea. En este post, me centraré en uno de esos superpoderes. Cuando lo acabes de leer, podrás pensar que es una chorrada y seguir como hasta ahora o ponerlo a prueba y comprobar por ti misma las ventajas de este superpoder. Tú decides.

¿Qué beneficios provoca este superpoder?

  • Vidas más satisfactorias. Las personas que utilizan este superpoder disfrutan de vidas más plenas, relaciones de pareja más duraderas y experimentan mayor bienestar y éxito a lo largo de sus vidas; según un estudio de la UC Berkeley.
  • Mayor longevidad. Las personas que utilizan ese superpoder vivien una media de 7 años más que quienes no lo aplican, según un estudio de la  Wayne State University en 2010.
  • Mejora la comunicación interpersonal. Es un superpoder controlable y contagioso. Dos estudios (2002 y 2011) de la Universidad de Uppsala en Suecia, confirmaron que al aplicar este superpoder dificultamos que las personas que nos rodean puedan enfadarse, convirtiéndose por tanto, en el principal y más eficaz medio de comunicación.
  • Nos hace sentir mejor. Charles Darwin ya había desarrollado una teoría que explicaba la razón por la que el mero hecho de aplicar este superpoder, nos hacía sentir mejor.  Un estudio de la universidad Echnische de Munich demuestra con técnicas de neuroimagen, que la puesta en práctica de este superpoder activa los circuitos de las emociones positivas y de felicidad, corroborando la teoría de Darwin.
  • Estimula los centros cerebrales de recompensa. La aplicación de este superpoder estimula los mecanismos de recompensa de nuestro cerebro. Un estudio realizado en el Reino Unido ha descubierto que al aplicar este superpoder puede estimular tanto nuestro centro de recompensa cerebral como si recibiéramos 16.000 libras esterlinas en efectivo.
  • Reduce el estrés, la ansiedad y disminuye la presión arterial. El efecto terapéutico de este superpoder se ha asociado con niveles reducidos de hormona del estrés (como cortisol, adrenalina y dopamina), aumento de la salud y niveles de hormona que aumentan el estado de ánimo (como las endorfinas) y disminución de la presión arterial.
  • Mejora nuestra imagen. Cuando aplicamos este superpoder, no sólo conseguimos parecer más simpáticos y amables, sino también somos percibidos como personas más competentes.

Este superpoder es la sonrisa. Una manera sencilla y superpoderosa de mejorar de forma significativa tus pensamientos, tu apariencia y tus relaciones con los demás. Contra más tiempo la utilices, más poder.

Haz la Prueba. No importa que estés de mal humor, mejor aún, porque así comprobarás el efecto positivo sobre tu estado de ánimo.

Ponte delante del espejo y ensaya tu mejor sonrisa, mantenla durante unos instantes y comprueba sus efectos.  Empiezas a creerme, ¿verdad?

Practica esa sonrisa en la calle, mientras tomas una copa con amigos, en el trabajo, con tu pareja, con tus hijos,  etc… verás qué cambio.

Si ya estás convencido, coge todas las fotos de perfil de tus redes sociales y cámbialas por una nueva foto en la que salgas sonriendo.

Utiliza este superpoder en todo momento y situación y conseguirás maximizar sus efectos beneficiosos, y luego, si te apetece compartir tu experiencia, estaré aquí para escucharla con interés.

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Efectos beneficiosos de la Salsa y la bachata sobre la salud física y psicológica.

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Hoy os voy a hablar de una práctica con grandes efectos beneficiosos para la salud física y el equilibrio psicológico de las personas, especialmente indicada para aquellas personas a las que os cuesta más relajaros haciendo ejercicios de respiración profunda y meditación. Se trata de la salsa y la bachata.

Sí, en efecto, hoy os voy a hablar del baile, y en especial de estos dos tipos de danza. Si no os lo creeis, podeis empezar esta misma semana con el amigo César de El Vendrell, en el Feel Dance SBK, en la planta superior del conocido “Rustic”. Más abajo os doy información de horarios y precios.

Generando endorfinas.

Para empezar, el baile es un ejercicio que te ayuda a generar endorfinas. Como algunos ya sabeis, las endorfinas son unas sustancias (técnicamente se conocen como péptidos opioides endógenos) que funcionan como neurotransmisores que se producen en la glándula pituitaria y el hipotálamo, y cuyos efectos son  analgésicos y de sensación de bienestar. Así que de entrada, se recomienda para combatir dolores, estados de melancolía, tristeza, así como para potenciar la sensación de bienestar de las personas.

Las endorfinas implican una acción farmacológica semejante a la actividad de los corticoesteroides o la morfina pero a diferencia de los medicamentos producidos artificialmente por la industria farmacéutica, las endorfinas son producidas por esa gran farmacia que es nuestro propio cuerpo.

Aumento de la capacidad respiratoria, resistencia y salud cardiovascular.

Como es un ejercicio aeróbico tiene efectos positivos sobre tu capacidad respiratoria, sobre tu resistencia física y sobre tu salud cardiovascular.

Mejora tu capacidad de relacionarte con los demás.

Bailar es una actividad que puedes realizar solo, en pareja o en grupo, y que potencia habilidades de expresión artística y coordinación motriz, pero también de habilidades sociales: el contacto con otras personas, trabajo en equipo, coordinación y sincronización con otras personas. Sus beneficios lo hacen una práctica recomendable para personas que necesiten reforzar cualquiera de estas habilidades, para personas que quieren vencer su timidez, o simplemente ampliar su red de contactos.

Creatividad  e inteligencia emocional.

Hablábamos antes de la generación de endorfinas. Bailar es una terapia que te libera de tristezas, rutinas estresantes, frustraciones del día a día, permitiéndote adquirir estrategias para combatir el estrés, la tristeza o la ira, y desarrollando también nuestra parte creativa y nuestra inteligencia emocional.

Ejercicios como el baile te permiten desconectar tu parte consciente de los problemas del día a día, para volver a abordarlos después con nuevas fuerzas y otra perspectiva. La creatividad se desarrolla permitiendo a la mente desconectar para dedicarse al ocio, lo que se conoce con el nombre de procrastinar de forma eficiente, para volver a dedicarse a la resolución del problema posteriormente.

Vencer la timidez

Mediante la danza, se aprenden habilidades de afrontamiento a la sensación de ridículo, o de miedo a equivocarse, que acompañan la mayoría de problemas de timidez y fobia social. La danza nos desinhibe ante las miradas de los demás y nos obliga a entrar en contacto con otras personas, mirar de frente, comunicarnos verbal y con la mirada y los gestos, favoreciendo por tanto, nuestras habilidades sociales y nuestra propia autoestima.

Ergonomía: salud postural y física.

En tanto que ejercicio, ayuda a quemar calorías, mantenerte en forma y bajar de peso, si esa es tu pretensión, pero además ayuda a tu equilibrio y a cambiar tu postura corporal, mejorando tu salud postural (problemas de espalda y cuello sobretodo).

Romper con la rutina.

Sin palabras. Todo el mundo sabe lo que quiere decir romper un poco con el día a día y liberarnos de obligaciones y deberes cotidianos.

En definitiva, tanto por sus efectos sobre la salud física como la salud psicología y social, la bachata y la salsa son actividades altamente recomendables y económicas. Os dejo seguidamente, los horarios y precios de Feel Dance SBK en El Vendrell.

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