Más allá de la felicidad

He visto la película “En Busca de la Felicidad” más de veinte veces. En mis cursos es un material didáctico más que sirve para entender e ilustrar conceptos muy repetidos pero poco ejemplificados, como por ejemplo, la resiliencia, el esfuerzo, la motivación interna y externa y el autoempoderamiento, entre otros conceptos.

Pero para mí, la película protagonizada por Will Smith plantea una cuestión sobre la que debemos reflexionar: “¿Es la felicidad lo mejor que nos puede pasar?”. La respuesta es No. Es mucho más interesante dotar a tu vida de un sentido, de un significado, porque la felicidad, o como mínimo, la felicidad entendida desde una perspectiva muy generalizada, va acompañada, en muchas ocasiones, de hechos agradables y de la ausencia de momentos dramáticos. Hay personas felices que se suicidan.

En la última década se ha incrementado notablemente el número de suicidios hasta convertirse en la primera causa de muerte. Es un secreto a voces, ocultado para que no cunda el pánico, pero es una realidad. Si las personas que se han suicidado encontraran el sentido de la vida, aquél hilo conductor que nos hace ser quién somos y cuyo propósito está definido, seguramente no se habrían suicidado. Objetivamente vivimos con mayor confort que nuestros antepasados, pero sin embargo, por el camino vivimos una vida automática y autómata que nos deja al pairo de que los vientos que soplen nos favorezcan o no.

Definir el sentido de nuestras vidas se hace a través de la construcción de 4 pilares básicos:

  • Sentido de pertenencia
  • Un propósito
  • Trascendencia
  • Una narrativa amable

Sentido de pertenencia es la base sobre la que asentar nuestra vida.

Definimos sentido de pertenencia como un conjunto de factores que nos demuestran que formamos parte de grupos sociales, de una comunidad. Nuestra sociedad occidental ha olvidado la importancia de los encuentros con amigos y familiares. Hemos olvidado saludar a las caras conocidas por la calle aunque no les conozcamos en profundidad. Hemos olvidado aceptar favores y los rechazamos como un signo de autosuficiencia. Hemos olvidado charlar con el dependiente de la tienda sobre el tiempo. Siendo una sociedad la nuestra, con tantos avances, hay más gente en soledad que nunca. Y no se trata de una soledad física, sino de una soledad mental que nos hace sentirnos indefensos y a merced de las circunstancias.

Es fundamental recuperar nuestra esencia humana en las relaciones sociales. Es fundamental identificar el grupo al que pertenecemos, conocer a tus pares y pasar tiempo con ellos. Ese sentido de pertenencia es el primero de los pilares sobre los que se asienta el sentido de la vida.

Tener un propósito significa contribuír con algo a nuestra comunidad.

Es de todos conocidos que la mayoría de nosotros desarrollamos un trabajo que se convierte en un propósito vital. Esa es la razón, por la cual, cuando perdemos el empleo o cuando nos jubilamos nos sentimos muy perdidos. Además de la disminución de los recursos económicos, subyace un sentimiento de incapacidad que puede degenerar en una depresión o en otros.

Encontrar el propósito de nuestras vidas va más allá de nuestros empleos. Somos personas capaces para muchas cosas y especialmente buenos en otras. Cada uno de nosotros puede contribuir con sus ideas, con su esfuerzo o con su arte a la comunidad, satisfaciendo la necesidad que otras personas tienen.

Ayudar a los demás en algo es un lindo propósito que nos permitirá afianzar nuestra vida como algo útil para nosotros mismos y para otras personas.

Trascendencia

Nuestras vidas son importantes, y su importancia radica en la simple existencia, sin mayor exigencia. Durante la vida olvidamos las cosas importantes y nos centramos en cuestiones irrelevantes desde el punto de vista del universo. Recuperemos una visión propia mucho más positiva y que, formando parte de una comunidad y habiendo definido un propósito claro para nuestras vidas, nos permita darnos cuenta de la importancia de nuestros actos en el entorno en el que vivimos.

Sentirse parte indisociable del universo, de la naturaleza y en contacto con ella, nos ayuda a relativizar los problemas y preocupaciones que nos abordan en nuestras vidas y afrontarlos con una actitud realista más positiva.

Nuestra Storytelling es la historia de nuestra propia evolución como individuos.

Nuestra vida es mucho más que una simple sucesión de hechos y acontecimientos; es sobre todo, una evolución, un viaje en el que adquirimos experiencias y conocimientos que nos hacen ser, a cada momento, nuestra mejor versión.  Atribuir las cosas malas que nos ocurren a los otros, nos sitúa en una espiral de odio o de victimismo. Atribuirnos las cosas malas a nosotros mismos nos sitúa en un escenario en que nos autosaboteamos con pensamientos y culpas de forma inútil, y deteriorando nuestra autoestima.

Es importantísimo olvidar las etiquetas que otros nos han puesto y que nos hemos creído. Somos nosotros mismos quienes tenemos la obligación de encontrar el relato de nuestra vida. El sentido que demos a las experiencias de nuestro pasado influirá notablemente en nuestras experiencias futuras y en las expectativas que sobre ellas vertimos.  Hemos de definir nuestro presente a partir del conocimiento que hemos adquirido en el pasado, siendo plenamente conscientes de que ese presente es modificable siempre, y que nuestro futuro no solo vendrá indudablemente, sino que además lo podemos construir de forma consciente y planificada.

Nuestra historia personal es la que ha hecho de nosotros lo que somos y lo que ofrecemos a los demás. Tras un accidente grave puedo interpretarlo como una conjunción de calamidades, o puedo interpretarlo como una señal de advertencia para cambiar de actitud en algunas circunstancias y centrar mi atención y mi conciencia en lo realmente importante de la vida: que tenga sentido.

Para ello, quizás deberemos buscar ese tiempo de privacidad en la que no estás con nadie más, sino contigo mismo. Ese tiempo de autocomprensión nos permitirá acabar de concretar el sentido que dotemos a nuestra vida.

Conclusión

En la vida hay algo aún más importante que la felicidad, y ese algo es que la vida tenga sentido, que tenga significado: sentido de pertenencia, un propósito, trascendencia y tu propia narrativa son los 4 pilares sobre los que se asienta una vida con sentido.El amor, la solidaridad, la responsabidad y la coherencia son conceptos que debemos poner en práctica con mucha mayor frecuencia.

Baltasar Santos

Psicólogo

 

 

¿Tomas Decisiones Prudentes o Arriesgadas?

¿Tomas Decisiones Prudentes o Arriesgadas?

Según un amplio estudio realizado por expertos de la Universidad de Basilea, en Suiza, y el Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano,la predisposición a tomar decisiones arriesgadas o reflexionadas se mantiene constante a lo largo de la vida y quizás tenga una base biológica.

Nuestra vida consiste en gran medida en tomar decisiones diariamente: ¿Adelanto a ese vehículo? ¿cambio de trabajo? ¿Discuto con esa persona? ¿Inicio una conversación? ¿Me juego el dinero en las tragaperras, en la bolsa o en las apuestas de internet? ¿Contrato un viaje organizado o cojo la mochila y me voy por mi cuenta?

En toda decisión, existen una serie de factores previsibles y otros no previsibles, que influyen de forma fundamental en la decisión final que adoptamos.

Sin embargo, hay personas que necesitan valorar todas las posibles opciones ante una decisión y decidir de una forma "racional", ponderando todos los pros y contras de las diferentes alternativas. En cambio, otras personas se dejan llevar más por la "impulsividad" y toman decisiones instintivas y arriesgadas.

Pues bien, según el estudio reseñado, ser propensos a tomar riesgos es como el coeficiente intelectual, que permanece estable a lo largo de nuestra vida. Las personas prudentes son y serán siempre prudentes, y las personas más arriesgadas o temerarias mantendrán esta tendencia en sus decisiones a lo largo de toda su vida independientemente de las circunstancias y de las decisiones que finalmente adopten.

Ralph Hertwig, director del Centro para la Racionalidad Adaptativa en el Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano, ha resaltado la importancia de este estudio sobre la estabilidad vital de este rasgo de personalidad.

Si soy una persona con tendencias temerarias ¿No puedo hacer nada para evitarlo?

Por supuesto que sí. Aún en el caso de que exista una base biológica, nuestra mente tiene la posibilidad de ordenar qué hacer. Por ello, hemos de coger las riendas de nuestro cerebro y de nuestro cuerpo, y hacernos más conscientes de nuestras decisiones.

Es posible que otras personas puedan tomar decisiones automáticas de forma correcta puesto que su automatismo lleva incorporado el principio de prudencia. En cambio las personas con decisiones automáticas temerarias o arriesgadas deberán desactivar ese automatismo y trabajar más el autocontrol, la toma de decisiones haciendo conscientes la reflexión sobre las alternativas.

Algunas técnicas como el Mindfulness pueden servir para observar nuestros pensamientos, aceptarlos y tomar las riendas de nuestras decisiones viviendo el aquí y ahora de forma consciente.

Baltasar Santos

 

¿Y tú?¿has sufrido alguna vez el síndrome del impostor?

sindromeimpostorSi no lo has sufrido, enhorabuena, porque 7 de cada 10 personas lo han sufrido en alguna ocasión a lo largo de su vida profesional.

Quienes sufren El síndrome el impostor, consideran que están sobrevalorados, y que no son tan capaces como los demás creen.

Os hago una confesión. Durante algunos años tuve algunos cargos de cierta responsabilidad en una organización sindical para la que además trabajaba como asalariado desarrollando funciones como técnico de políticas activas de empleo. Mi vinculación con esa organización era doble: por un lado, trabajaba como técnico, y por otro lado militaba sindicalmente como cualquier otro trabajador afiliado, y había llegado a tener responsabilidades en este último ámbito.

Sin embargo, lo que para muchos pudiera ser una ventaja, para mí era todo lo contrario. Sentía el síndrome del impostor. En ocasiones me preocupaba en exceso que los demás me vieran como un impostor. Yo mismo pensaba que era un buen técnico, pero no tanto como responsable sindical. Nadie me decía que eso fuera así, pero yo lo pensaba. Las consecuencias eran que, literalmente, vivía en esa organización, dedicando más de 16 horas diarias a mis funciones técnicas y sindicales para que nadie pudiera tacharme de “impostor” por no provenir de una fábrica o de una gran empresa.

He conocido unas cuantas personas que, siendo grandísimas profesionales de su sector: sanidad, formación, administración…me han explicado vivencias muy parecidas a las mías: un exceso de celo para cumplir con todas las responsabilidades asignadas que te llevan a padecer síntomas de ansiedad, estrés, cuando no problemas de pareja, aislamiento de las amistades, etc… y lo peor de todo, es que no se vive negativamente, al menos en un principio, hasta que llega un día, en el que lo ves todo claro.

Reconocer que tu éxito profesional es una cuestión de mérito y que no tienes que demostrar nada extra más allá de tus conocimientos en una jornada laboral “normal” es el primer paso para vencer el síndrome del impostor. Tu éxito no tiene nada que ver con la suerte ni tienes que demostrar nada a nadie,más allá de tu profesionalidad y de cumplir con tus responsabilidades.

Quienes sufren este síndrome tienen la sensación de no estar nunca a la altura; de no ser lo suficientemente buenos, competentes o capaces; de haber perdido facultades, de ser impostores, vamos…un fraude. En muchas ocasiones, algunas personas (dirigentes, compañeros…) detectan que eres una persona que quiere cumplir de forma excelente con todas tus responsabilidades, y entonces….te asignan más responsabilidades… hasta que llega un momento en que ningún ser humano podría llevarlas a cabo de una forma racionalmente buena, y sobretodo, sin poner en peligro tu propia salud.

Normalmente, este tipo de síndromes lo padecen en aquellas profesiones donde la competencia es muy alta, pero también hay factores que favorecen su aparición. Por ejemplo creencias y pensamientos del tipo “no querer quedar mal con nadie”, “agradar a todo el mundo”, “no parecer incapaz”, “no saber decir no”…

Sea como fuere, si te ves reflejado con este síndrome, piensa que hay muchas más personas como tú que lo sufren, y empieza a valorarte a ti mismo y a practicar la asertividad. Sí, en efecto, pelear por tus retos, hacer valer tus opiniones, de forma amable y razonada, tener la perfecta seguridad para mostrar tu oposición ante una nueva petición, defender tus derechos sin agredir los de los demás….todo eso que supone la asertividad, es un remedio total para evitar el estrés y la ansiedad relacionadas con ese sentimiento de no poder hacer frente a las responsabilidades de tu cargo por no ser suficientemente buena.

El coaching y el trabajo cognitivo conductual en sesiones semanales con tu psicólogo servirán para analizar las causas y como afrontar tus responsabilidades sin juzgarte ni presionarte.

Se han identificado algunas causas de este síndrome, pero considero que todas ellas tienen su origen en un esfuerzo constante por agradar a los demás, de ser válidos a ojos de los demás, de no decepcionar a los demás y eso puede verse desde la más tierna infancia.

Esfuerzos de superación constante desde la infancia: querer agradar a los padres, traer buenas notas y ser un hijo/a ejemplar puede convertirse en una causa de este conflicto en el futuro. El amor de nuestros padres es incondicional, no depende de buenas notas ni de buenos comportamientos, pero no siempre se ve de esa forma cuando somos niños, y el miedo a no agradar a nuestros padres se queda fijado como un patrón de conducta que reproducimos constantemente en otras esferas de nuestra vida adulta.

De esta forma desarrollamos una baja tolerancia a la frustración, o mejor dicho, nos frustramos y calificamos de fracaso todo lo que no sea excelente, todo lo que no sea cumplir 100% con todas las responsabilidades que nos asignan aún cuando éstas sean excesivas. La autoexigencia exacerbada convierte el exceso de tareas en una frustración personal que combatimos con más tiempo de dedicación, a costa de la familia, de horas de sueño, de horas de descanso y de nuestra propia salud.

La mayoría de las personas que sufren el síndrome del impostor no dirían que se sienten como impostores, pero sin embargo, cuando oyen hablar de este tema tal y como lo desarrollamos en este post, se sienten plenamente identificadas.

¿y tú? ¿te sientes identificado/a?

Baltasar Santos.
Psicólogo clínico.

Excusas que te limitan

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Miedo a ahogarse

Carlos era un chico que tenía mucho miedo a ahogarse en la piscina. No importa el porqué tenía miedo, lo que importa es que, a sus 15 años, se veía incapaz de lanzarse a la piscina como hacían los demás chicos de su edad. A duras penas, había aprendido a nadar, pero nunca salía de la zona en la que podía hacer pie. Jamás se adentraba en la zona más profunda de la piscina por miedo a ahogarse.

Cuando quedaba con sus amigos, Carlos lo pasaba realmente mal. Ponía excusas para no meterse en el agua, para que sus amigos no se dieran cuenta de su “debilidad”. A lo sumo, bajaba por las escaleras de la piscina en la zona de baño infantil, pero nunca se adentraba en la zona donde estaban sus amigos.

Un día, sin embargo,mientras Carlos estaba bronceándose, sus amigos lo cogieron por pies y manos y le balanceraron para lanzarle a la piscina ante los gritos estériles de Carlos.

Fueron 3 segundos en los que Carlos se vio volando por el aire, entrando en contacto con el agua, hundiéndose y saliendo a flote. Cuando por fin Carlos pudo respirar, algo dentro de si mismo cambió para siempre. Se dio cuenta del tiempo que había permanecido atenazado por su miedo a ahogarse y ahora se sentía satisfecho de que sus amigos le hubieran lanzado a la piscina porque es posible que él nunca se hubiera atrevido a hacerlo.

No tener el control

Este relato, real, es un ejemplo de cómo los miedos nos pueden atenazar y limitar. A veces, es necesario una adversidad no voluntaria para darnos cuenta de cómo, efectivamente, nuestros miedos son infundados y podemos salir airosos de las situaciones que nos provocan ese miedo.

Cualquier nueva situación a la que nos enfrentamos es una situación fuera de nuestro control. Por ello, ante las nuevas situaciones podemos optar entre dos opciones:

a) Quedarnos en nuestra zona de confort que, aunque no nos resulte positiva, como mínimo está dentro de nuestro control. Ese es el terreno que conocemos y en el que nos sentimos seguros.

b) Salir de nuestra zona de confort y adentrarnos en nuevas experiencias que sin duda nos pueden traer más bienestar y satisfacción; y si no fuera así, siempre podemos volver a la zona de confort.

Algunos ejemplos limitantes

  • Marta está harta de su pareja. La convivencia con él es mala. No tienen intereses en común, no se comunican bien, apenas salen, y sus relaciones sexuales son de mala calidad. Marta desearía poder vivir sola, tener un tiempo de reflexión y conocer otras personas, quizás una nueva pareja con la que poder tener una relación estable, como siempre soñó.   Sin embargo, la ruptura con su pareja se le hace una montaña enorme. Se dice a si misma que todo cambiará, que ahora no es el momento de separarse porque significaría un disgusto para el resto de la familia, en especial, para sus padres. Se dice a si misma, que quizás si se quedara embarazada las cosas cambiarán. Se dice a si misma, que económicamente no es el momento de separarse.  Marta es infeliz con su pareja, pero su relación está dentro de su zona de confort.
  • Juan está en un trabajo en el que no se siente valorado. No le gusta su trabajo, sus jefes son unos explotadores,  la mayoría de compañeros van “a lo suyo”, y para colmo, el salario apenas llega para cubrir los gastos de su economía doméstica. Sin embargo, Juan tiene un contrato indefinido y aunque le gustaría cambiar de trabajo, piensa que no va a encontrar nada como lo que le gustaría. Ha pensado en hacer algún curso de formación que le prepare para algo que realmente le guste, pero se le hace cuesta arriba ponerse a estudiar. Se conforma con un trabajo estable ante la incerteza de otros trabajos.  Juan es infeliz en su trabajo, pero su trabajo está dentro de su zona de confort.
  • Guillermo lleva una vida sedentaria. A sus 40 años tiene un sobrepeso considerable. Sabe que la alimentación y el deporte son las herramientas que debe utilizar para ponerse en forma, adelgazar y sentirse mejor consigo mismo. En cambio, Guillermo siempre pospone el inicio de nuevos hábitos más saludables, y cuando llega la fecha decidida, siempre sale una nueva excusa: mal momento laboral, no se encuentra bien… Guillermo es infeliz con su estado físico, pero su sobrepeso está dentro de su zona de confort.

Podría seguir enumerando decenas de ejemplos de zona de confort. Todos ellos tienen en común que el estado actual de sus protagonistas, aunque insatisfactorio, está dentro de su control…es una zona conocida.

Pero ¿qué pasaría si…?

Imaginemos que pasaría si en estos tres ejemplos anteriores se obligara a sus protagonistas a salir de su zona de confort:

  • A Marta le deja su pareja. Tras un tiempo de duelo por la ruptura, Marta conoce nueva gente, empieza a salir con amigos, viaja y conoce una persona especial con la que inicia una relación muy satisfactoria.
  • La empresa de Juan cierra y Juan se ve obligado a buscar un nuevo trabajo. Prueba en diversos trabajos precarios, y decide apuntarse a hacer un curso de formación. Juan encuentra un trabajo en el que cobra más que antes. No tiene un contrato indefinido todavía, pero le gusta su trabajo.
  • A Guillermo le dice el médico que si sigue con ese sobrepeso es muy probable que tenga alguna complicación cardiovascular. Guillermo se apunta a un gimnasio y conoce gente con la que sale a hacer ejercicio cada día. En 6 meses, Guillermo ha adquirido un buen estado de forma y ahora disfruta corriendo carreras populares y haciendo largas caminatas por la montaña.

Autodesarrollo: salir de la zona de confort

Quedarnos en nuestra propia zona de confort puede ser útil durante un tiempo. Sin embargo, tanto a nivel personal como de pareja, quedarse mucho tiempo impide avanzar hacia nuevos objetivos, hacia nuevas metas que mejorarían nuestro bienestar.

Queramos o no,  perseguir nuestros sueños es lo que nos enriquece personalmente. Tener nuevas experiencias gratificantes nos hace crecer como personas y ser más felices. Sin embargo, la mayoría de las personas prefieren quedarse en su zona de confort. No se atreven a abandonar ese espacio de seguridad, que aunque limitante, es conocido y controlable. En realidad, mantenerse en la zona de confort te limita porque no te permite descubrir nada nuevo. De esta forma, es posible que mueras un poco cada día.

Tu vida comienza donde termina tu zona de confort.

Fuera de la zona de conformismo, están tus sueños, nuevas personas, nuevos lugares, nuevos conocimientos.  De hecho, solo crecemos cuando somos capaces de dar el salto a esa zona desconocida, que nos asusta o nos da pereza, pero que contiene un camino de aprendizaje que te llevará a metas insospechadas. Podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que tu vida comienza donde termina tu zona de confort y sin embargo, nuestra parte racional nos impide dar ese paso que nos permite vivir plenamente. Nuestra parte racional se inventa mil excusas para que no te muevas de donde estás, porque nuestra parte racional no busca tu felicidad sino tu seguridad.

Veamos las excusas

  • En el fondo no estoy tan mal. Hay gente que está mucho peor. Seguro que vendrán tiempos mejores.
  • Ahora no es el momento de cambiar. Tengo que esperar a que se dén mejores circunstancias.
  • Realmente tengo sueños, pero también tengo responsabilidades. Soy una persona responsable y no puedo emprender nuevas aventuras a lo loco.
  • No sé cómo hacer ese cambio.
  • Hacer ese cambio me llevará mucho tiempo… para que después no funcione.
  • Más vale malo conocido que bueno por conocer.
  • No puedo permitirme ningún cambio. Soy prisionero de mis circunstancias.

¿Alguna vez te has dicho eso?. Pues solo son excusas que te limitan. No se trata de lanzarse a lo loco. Reflexiona, decide y actúa. Si necesitas ayuda, no dudes en llamarme

Baltasar Santos
Psicólogo clínico
Actitud i Més

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¿Cómo afectan las redes sociales a nuestra salud mental?

jovenesEl uso de redes sociales está relacionado con un aumento en las tasas de ansiedad, depresión y problemas del sueño entre los jóvenes.

Así lo afirma el informe titulado #Status Of Mind, examining the positive and negative effects of social media on young people’s health (Estado de la Mente, examinando los efectos positivos y negativos de los medios sociales sobre la salud de los adolescentes), publicado por la RSPH (Royal Society for Public Health) y el Movimiento por la salud de los jóvenes (Young Health Movement).

Los jóvenes,  que han nacido en la era digital, suelen interactuar y comunicarse entre sí mediante Internet y las redes sociales, lo cual supone una gran oportunidad para el aprendizaje, las competencias digitales y la creatividad, pero también, predisponen a nuevos efectos negativos sobre su salud mental:

Algunos de los datos de que se disponen son:

El 91% de los jóvenes de 16 a 24 años usan Internet para acceder a las redes sociales.

– Se estima que la adicción a las redes sociales afecta a un 5% de los jóvenes, considerándose estos medios más adictivos que los cigarrillos y el alcohol.

– Las tasas de ansiedad y depresión en los jóvenes han aumentado un 70% en los últimos 25 años.

– El uso de redes sociales está relacionado con un incremento en las tasas de ansiedad y depresión, con dificultades del sueño, y con problemas de autoimagen.

– El ciberbullying o acoso cibernético es un problema creciente: 7 de cada 10 jóvenes afirman haberlo experimentado.

– Miedo a ser ignorado (missing out), caracterizado por la necesidad de estar constantemente conectado con las actividades de otras personas, para no “perdérselas”.

El estudio también resalta los potenciales efectos positivos de los medios sociales:

– 7 de cada 10 adolescentes afirman haber recibido apoyo en los medios sociales durante “momentos difíciles”.

– Los medios de comunicación social pueden actuar como una plataforma eficaz para la autoexpresión correcta y positiva.

Propuestas para la Administración:

El estudio finaliza con una serie de recomendaciones para el gobierno británico, que podría ser generalizable a todos los gobierno:

  • Formación en centros educativos sobre el uso seguro de los medios sociales.
  • El impulso de la investigación sobre los efectos de las redes sociales en la salud mental de los jóvenes
  • Creación de plataformas de medios sociales orientadas a identificar y apoyar a los usuarios que podrían estar experimentando problemas de salud mental a causa de sus publicaciones.

Como curiosidad:

El estudio señala a Youtube como la red más positiva e Instagram como la más negativa. Si quieres saber más, puedes descargarte el informe (en inglés) aquí.

Mejora tu gestión de las redes sociales: reserva entrevista en Actitud i Més

 

 

Sin miedo al Miedo

Psicología: Taller de 6 horas

taller

El mes de agosto es un buen mes para hacer un parón y dedicarse algo de tiempo a uno mismo. Romper con la rutina que nos lleva y nos trae por un camino que no nos gusta, y reflexionar y trazar el plan de acción para conseguir tus metas, tus sueños, tus objetivos.

Nada que dependa de nosotros es imposible. Nuestras únicas limitaciones son las que nos autoimponemos de forma consciente o inconsciente. Te ayudamos a identificarlas y vencerlas, para que puedas conseguir el cambio que necesitas.

Este taller, especialmente diseñado para tí,  se puede realizar de forma individual o en pareja, y lo dividimos en tres sesiones para que te de tiempo a poner en práctica lo aprendido y vencer las dificultades que se te presenten,

En la primera sesión, te explicaré brevemente en qué consiste el taller, y acto seguido nos centramos en tí, en tu situación actual, en tus sueños y en aquéllo que te limita. Veremos cosas acerca de los miedos, de las amenazas que todos tenemos y como afrontarlas con éxito. Veremos tus limitantes externos y los internos. En esta primera sesión, practicaremos dos técnicas de relajación: 1 para los que se relajan bien, y otra técnica para los que creen que no se pueden relajar (veremos!, Hmmm). Acabamos la primera sesióny ejercicios para casa.

En la segunda sesión, dibujarás tu futuro, hablaremos de tus metas y de cómo conseguirlas. Trabajaremos PNL para tratar los limitantes internos y para potenciar tus recursos.  Dibujarás o diseñaras tu futuro ideal, y te enseñaré la forma de conseguirlo. Practicaremos Mindfulness (y si no sabes lo que es, te lo explicaré y te enseñaré a concentrarte en el aquí y el ahora).

En la tercera sesión repasaremos todo lo conseguido, analizaremos las dificultades y te daré alguna herramienta más para que te sea más fácil conseguir lo que te has propuesto. Veremos tu personal branding (marca personal) y te daré indicaciones para mejorarla (si es el caso). Nos centramos en tus objetivos, metas y sueños…. y te daré un plan de acción por escrito para que lo lleves a cabo.

Estas tres sesiones de 2 horas cada 1 sólo te costarán 99 euros, y si haces tu reserva abonando el taller antes del 11 de agosto, te regalo 1 mes de coaching mediante whatsapp válido para todo el mes de septiembre. De esta forma, me tendrás a tu lado mientras pones en marcha tu plan de acción.

Puedes hacer tu reserva enviandome un whatsapp al 615.142.891 (mi nombre es Baltasar), enviándome un correo electrónico a bsantos@actitudimes.com , o rellenando el siguiente Formulario de reserva

Efectos beneficiosos de la Salsa y la bachata sobre la salud física y psicológica.

feeldance

Hoy os voy a hablar de una práctica con grandes efectos beneficiosos para la salud física y el equilibrio psicológico de las personas, especialmente indicada para aquellas personas a las que os cuesta más relajaros haciendo ejercicios de respiración profunda y meditación. Se trata de la salsa y la bachata.

Sí, en efecto, hoy os voy a hablar del baile, y en especial de estos dos tipos de danza. Si no os lo creeis, podeis empezar esta misma semana con el amigo César de El Vendrell, en el Feel Dance SBK, en la planta superior del conocido “Rustic”. Más abajo os doy información de horarios y precios.

Generando endorfinas.

Para empezar, el baile es un ejercicio que te ayuda a generar endorfinas. Como algunos ya sabeis, las endorfinas son unas sustancias (técnicamente se conocen como péptidos opioides endógenos) que funcionan como neurotransmisores que se producen en la glándula pituitaria y el hipotálamo, y cuyos efectos son  analgésicos y de sensación de bienestar. Así que de entrada, se recomienda para combatir dolores, estados de melancolía, tristeza, así como para potenciar la sensación de bienestar de las personas.

Las endorfinas implican una acción farmacológica semejante a la actividad de los corticoesteroides o la morfina pero a diferencia de los medicamentos producidos artificialmente por la industria farmacéutica, las endorfinas son producidas por esa gran farmacia que es nuestro propio cuerpo.

Aumento de la capacidad respiratoria, resistencia y salud cardiovascular.

Como es un ejercicio aeróbico tiene efectos positivos sobre tu capacidad respiratoria, sobre tu resistencia física y sobre tu salud cardiovascular.

Mejora tu capacidad de relacionarte con los demás.

Bailar es una actividad que puedes realizar solo, en pareja o en grupo, y que potencia habilidades de expresión artística y coordinación motriz, pero también de habilidades sociales: el contacto con otras personas, trabajo en equipo, coordinación y sincronización con otras personas. Sus beneficios lo hacen una práctica recomendable para personas que necesiten reforzar cualquiera de estas habilidades, para personas que quieren vencer su timidez, o simplemente ampliar su red de contactos.

Creatividad  e inteligencia emocional.

Hablábamos antes de la generación de endorfinas. Bailar es una terapia que te libera de tristezas, rutinas estresantes, frustraciones del día a día, permitiéndote adquirir estrategias para combatir el estrés, la tristeza o la ira, y desarrollando también nuestra parte creativa y nuestra inteligencia emocional.

Ejercicios como el baile te permiten desconectar tu parte consciente de los problemas del día a día, para volver a abordarlos después con nuevas fuerzas y otra perspectiva. La creatividad se desarrolla permitiendo a la mente desconectar para dedicarse al ocio, lo que se conoce con el nombre de procrastinar de forma eficiente, para volver a dedicarse a la resolución del problema posteriormente.

Vencer la timidez

Mediante la danza, se aprenden habilidades de afrontamiento a la sensación de ridículo, o de miedo a equivocarse, que acompañan la mayoría de problemas de timidez y fobia social. La danza nos desinhibe ante las miradas de los demás y nos obliga a entrar en contacto con otras personas, mirar de frente, comunicarnos verbal y con la mirada y los gestos, favoreciendo por tanto, nuestras habilidades sociales y nuestra propia autoestima.

Ergonomía: salud postural y física.

En tanto que ejercicio, ayuda a quemar calorías, mantenerte en forma y bajar de peso, si esa es tu pretensión, pero además ayuda a tu equilibrio y a cambiar tu postura corporal, mejorando tu salud postural (problemas de espalda y cuello sobretodo).

Romper con la rutina.

Sin palabras. Todo el mundo sabe lo que quiere decir romper un poco con el día a día y liberarnos de obligaciones y deberes cotidianos.

En definitiva, tanto por sus efectos sobre la salud física como la salud psicología y social, la bachata y la salsa son actividades altamente recomendables y económicas. Os dejo seguidamente, los horarios y precios de Feel Dance SBK en El Vendrell.

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