1 minuto y una frase al día para reducir el estrés

Un diálogo interno positivo y automotivador es la clave del éxito. Los problemas están ahí, pero la manera de enfrentarlos la decides tú.

Aquello que nos decimos a nosotros mismos puede dañar seriamente nuestra autoestima o conducirnos al éxito. Vd puede decidir.  La relajación y un diálogo interno positivo nos alivian del exceso de estrés.

Nuestro cerebro está preparado para interpretar las palabras otorgándoles un significado. En el momento en que a una palabra le atribuímos un significado negativo, en nuestro cerebro se ponen en marcha un proceso bioquímico adecuado a ese significado, que se relaciona con la alarma, con la alerta cortical, el estrés o las preocupaciones.  Algunas de esas palabras negativas son las que nos decimos a nosotros mismos: no voy a ser capaz, soy un perfecto inútil, todo me tiene que pasar a mí…

Marcos Robert Waldman , coautor de Las palabras pueden cambiar tu cerebro, (Penguin Group, 2013), dice que hay muy pocas personas que sean conscientes de la forma en que se hablan a si mismos. Según Waldman, nuestro cerebro se encuentra en un continuo diálogo interno entre el hemisferio izquierdo, centrado en la resolución de problemas y toma de decisiones, y el hemisferio derecho, que constantemente genera miedos, dudas y preocupación.

La relajación y un diálogo interno positivo nos alivian del exceso de estrés.

En cuanto a la relajación, podemos relajarnos en cualquier lugar y situación en apenas un minuto (o un segundo, cuando se adquiere experiencia). Pruebe uno de estas técnicas:

  • Bostece 10 veces aunque no le apetezca en ese momento. Le aseguro que a partir del 5 bostezo, el resto serán naturales.
  • Acaricie lentamente su antebrazo con la punta del dedo durante 1 minuto.
  • Respire profundamente durante 1 minuto, haciendo que su expiración dure el doble de tiempo que su inspiración.
  • Concéntrese durante 1 minuto en una imagen o recuerdo positivo aislándose momentáneamente de su entorno.

 Estos ejercicios de relajación le conducen a una menor actividad en la parte del cerebro que genera emociones negativas, desplazando su atención a los pensamientos y palabras que tienen lugar en su mente en el momento presente. Céntrese en el aquí y el ahora: es el momento de generar un diálogo interno positivo.

Pregúntese ¿cuál es su cualidad interior más valiosa?.  Escriba la primera palabra que le venga la mente: su honestidad, su tranquilidad, su altruismo… Emplee 1 minuto cada mañana en centrarse en esa palabra. Escríbala en una tarjeta que lleve siempre consigo en la cartera y recurra a ella cuando sea necesario. Una frase también sirve. Por ejemplo, mi frase o lema es “luchar por lo posible, aceptar lo irremediable…y tener la sabiduría suficiente para elegir en cada momento entre lo uno y lo otro”

La práctica de estos ejercicios no tienen ninguna contraindicación. Utilícelos con constancia y en poco tiempo experimentará los cambios hacia un estado de ánimo menos estresado, más optimista y más eficiente.

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